Por: Carlos Arguedas C. 9 mayo, 2016

Turrialba. “Ya casi son 11 años. Mi hijo desapareció el 4 de julio del 2005. A mí la gente me dice por qué lo busca. Entonces yo les digo: Cual madre va a tener paz sin saber nada de un hijo.

”Si él aparece vivo o muerto, puedo decir ya apareció y terminar esta zozobra. Es algo que a mí no me pasa y jamás se me va a pasar. Me he sentido mal porque no se nada de él.

”Es mucho tiempo, pero mi corazón de madre me dice que él está vivo. Eso está aquí en la cabeza y solo dar y dar vueltas y es que para una madre, tan fácil no va a olvidar a un hijo…”.

Así habla Gerardina Rojas Rivera, una vecina de barrio Cuesta Dura en Aquiares de Turrialba, quien mantiene viva la esperanza de poder encontrar a su hijo Alberto Jesús Chaves Rojas, desaparecido cuando tenía 20 años y ocho meses.

Esta mujer campesina dijo que tuvo otros cuatro hijos, pero “ de los cinco Alberto era el más amoroso. “Él siempre anduvo conmigo trabajando. Iba a la escuela y cuando venía se iba a arrancar troncos, a hacer huecos para sembrar café, a podar, traer leña. Se iba a coger café conmigo”, recordó la mujer.

Gerardina Rojas después de la desaparición de su hijo regreso a la casa en Aquiares de Turrialba. Ella no pierde la esperanza de algún día poderlo localizar. | JOSUÉ HERNÁNDEZ
Gerardina Rojas después de la desaparición de su hijo regreso a la casa en Aquiares de Turrialba. Ella no pierde la esperanza de algún día poderlo localizar. | JOSUÉ HERNÁNDEZ

Salió para no regresar. Alberto Jesús Chaves desapareció la mañana del 4 de julio del 2005 cuando salió de la casa en Aquiares.

En aquella ocasión, recordó su madre, ella tenía unos 15 días de haberse trasladado a vivir a Heredia, mientras que Alberto se quedó en Aquiares, junto a una hermana que estaba casada.

“Él se levanto en la mañana para irse a trabajar (en la Hacienda Aquiares), pero dice mi hija que ella lo veía que entraba salía. Yo hable con él, faltaban como diez para las diez (en la mañana). Salió como a las diez para no volver más. Dejó la bomba de regar veneno. Se fue solo con lo que andaba puesto”, narró Rojas.

Agregó que no regresó aquel lunes, por lo que fue alertada de la desaparición. “Se puso la denuncia en el OIJ de Turrialba. Ahí me dijeron que posiblemente entró en una depresión. Lo buscamos por todo lado y nada. Yo he ido al Registro Civil en Turrialba a ver si sacó una nueva cédula y me dicen que no, que la de él ya está vencida”, relató.

El joven tenía novia y tampoco se volvió a comunicar con ella. “Si alguien sabe algo que avise al OIJ” concluyó la madre.