Mujer aseguró que expareja la amenazó y agredió cuando estaba embarazada

Por: Katherine Chaves R. 29 diciembre, 2015
Marbelly Prado se llevó a su hija, de 9 años, a Portugal el 19 de diciembre del 2014. El padre, Roy Valverde, reclama su derecho de ver y compartir tiempo con la menor. | RAFAEL PACHECO
Marbelly Prado se llevó a su hija, de 9 años, a Portugal el 19 de diciembre del 2014. El padre, Roy Valverde, reclama su derecho de ver y compartir tiempo con la menor. | RAFAEL PACHECO

“Vivir dentro de un círculo de violencia es muy incómodo. Uno ya sabe lo que tiene y lo que puede esperar. Para romper ese círculo, tienes que armarte de valor y entender que habrá consecuencias difíciles, pero que se pueden superar”.

De esa forma, Marbelly Prado contó que vivía en un ambiente “lleno de violencia” y aseguró que fue por ello que decidió sacar del país a su hija, de 9 años, sin el permiso del papá, Roy Valverde.

“Ambas estábamos en peligro en Costa Rica. Mi niña vivía rodeada de violencia y tenía que librarla”, sentenció.

El 19 de diciembre del 2014, Prado pudo llevarse a la menor a Portugal sin el aval del padre, debido a un error en la Dirección General de Migración y Extranjería. Aún no han regresado a nuestro territorio.

“La seguridad nadie nos la garantiza. Esto ha ido más allá de lo que podemos pensar. Nuestra vida corría peligro si nos quedábamos allá”, mencionó, sin explicar a qué se refería.

Sin embargo, Valverde aseguró que tal peligro no existe. Días atrás, él dijo que desconocía las razones por las cuales ella se llevó a su hija a otro país.

Por ello, el hombre interpuso una denuncia en contra de su expareja en mayo del 2015, por los delitos de sustracción de menor, tráfico ilícito de personas y desobediencia a la autoridad.

La Fiscalía de Heredia remitió el caso, el 2 de octubre, al Juzgado Penal con solicitud de que se declare en rebeldía y se emita orden de captura internacional de extradición de Portugal, para que afronte el proceso penal en Costa Rica. Dicho reclamo no ha sido resuelto.

Asimismo, el padre pidió ayuda al Patronato Nacional de la Infancia (PANI) para que solicite la restitución de la menor a su homólogo en Portugal. Sin embargo, ese proceso no avanzó hasta el 18 de diciembre, con la primera audiencia en aquel país. Aún no hay resolución.

La relación. Prado dijo que conoció a Valverde cuando ella tenía 15 años y él, 24. Se casaron cuatro años después. “En ese tiempo, él era como mi papá y no me dejó ir a la universidad. Cuando quedé embarazada, me golpeaba en la pierna o me empujaba”, relató.

Esa situación, agregó, la llevó a separarse de él. “Cuando nos divorciamos, yo quedé con la custodia de la nena, comencé a vivir, me metí a estudiar y eso lo hizo enojar. Se molestó porque tenía amigos y porque empecé una relación con otra persona”, contó.

Después de unos problemas “sin importancia”, rememoró, Valverde comenzó a acercarse de nuevo. En ese momento, añadió, ella planeaba viajar con su hija a París, Francia, por lo que aprovechó la buena relación que estaba teniendo con él para pedirle la autorización para sacar de Costa Rica a la menor.

El Código de la Niñez y la Adolescencia establece que, para viajar fuera del país, todo menor debe tener el aval tanto de la mamá como del papá. Esto, sin importar quién posea la custodia.

“Roy me dijo que me la podía llevar de viaje. Pero también me contó que, antes de París, él quería llevarla de vacaciones a Panamá. Yo le di la autorización para que salieran”, mencionó.

Cuando regresaron a Costa Rica, Prado narró que le pidió de vuelta el pasaporte de la menor a su expareja, quien se negó a devolvérselo. “Allí comenzó la pesadilla”, dijo.

La madre detalló que interpuso una denuncia ante la Fiscalía por robo de documentación y otra por violencia doméstica, en abril del 2014.

“Él me dijo que yo no sabía lo que me iba a pasar. Me decía que si no le quitaba la pensión, él no me devolvía el pasaporte. Fueron momentos difíciles”, recordó.

La mujer mencionó que recuperó el documento de la niña antes del viaje que tenían planeado, así que el 7 de mayo del 2014, Prado se llevó a la niña a Panamá, sin el aval del padre pese a que él tenía la custodia temporal.

Gracias a una alerta internacional por la sustracción de la menor, las autoridades las encontraron en el aeropuerto del país vecino y les impidieron viajar.

“Roy (papá) pidió que dejaran a la niña en una especie de orfanato en Panamá. Yo pude pelear en aquel momento para no entregarle a la niña, pero si lo hacía, mi hija tendría que quedarse en ese lugar y quién sabe qué le iba a pasar. Preferí dejar que Roy se la trajera de vuelta para Costa Rica”, mencionó.

La menor regresó con su papá al país el 9 de mayo del 2014.

‘Somos víctimas’. El haberse ido con la menor a Portugal ha desencadenado una serie de consecuencias negativas.

Según Prado, hasta la fecha, lo que más le preocupa es que le quiten a su hija. “Yo no quiero que nos alejen. Es un pensamiento que me quema por dentro”.

Pero la solicitud de orden de captura internacional que hizo la Fiscalía en su contra también la mantiene intranquila.

“No he hecho nada malo y realmente confío en la justicia divina y en la de Costa Rica. Es fácil decir que yo me robé a la niña, que hice cosas malas, pero nadie está viendo las mentiras y la persecución de las que somos víctimas”, mencionó Prado.

De hecho, dijo que entre sus prioridades no está viajar a Costa Rica para afrontar el proceso judicial que hay en su contra.

“Tengo tres meses de embarazo y mi vida, la de mis hijos y la de mi esposo no están seguras en Costa Rica. Solo espero que las autoridades no me obliguen a ir”, concluyó la mujer.