Por: Hulda Miranda P. y Óscar Rodríguez 6 febrero, 2014

Lograr dinero más rápido es la motivación de los asaltantes a peatones, según coincidieron algunas autoridades.

Michael Soto, jefe de la Oficina de Planes y Operaciones (OPO) del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), indicó que, por eso, surgen nuevos grupos dedicados a esa actividad.

“Son delitos fáciles de ejecutar y con resultados rápidos, por eso cada vez vemos a más jóvenes que asaltan. Es el mismo tema del incremento de hurtos; los celulares, por ejemplo, son fáciles de poner en el mercado y obtener dinero con rapidez”, explicó.

Alajuela y Cartago son las provincias con menor índice de homicidios dolosos. El año pasado registraron 46 y 23 crímenes, respectivamente. El caso de la fotografía sucedió en octubre pasado, en Grecia. | ARCHIVO.
Alajuela y Cartago son las provincias con menor índice de homicidios dolosos. El año pasado registraron 46 y 23 crímenes, respectivamente. El caso de la fotografía sucedió en octubre pasado, en Grecia. | ARCHIVO.

Mario Zamora, ministro de Seguridad, reforzó esa idea.

“Lo que vemos es la conversión de determinados grupos que antes estaban dedicados a otros delitos como el bajonazo (robo de autos) o asaltos a casas, que se han reducido. Lo que parece es que esos delincuentes se han trasladado a operar en el área de asaltos a peatones, que es de menor tiempo”, enfatizó el jerarca.

“El ladrón llega, roba y se va. A diferencia de un asalto a casa, donde tiene que emplear más tiempo. Como la respuesta policial ha mejorado, pareciera que hay tendencia a ubicarse en esos delitos de menor tiempo”, planteó Zamora.

Atención social. El ministro consideró que los datos son insuficientes para determinar si los asaltantes son nuevos o reincidentes.

Señaló que sí existe una relación entre la actividad delictiva y la adicción a las drogas.

“El gran alimentador de su condición de delincuentes es una condición de farmacodependientes. La mayoría son personas que delinquen para obtener dinero y costear su consumo de drogas”, puntualizó Zamora.

Resaltó que, a pesar de esa realidad, el país aún carece de mecanismos para la desintoxicación.

“Hay un principio que se llama la prevención primaria, que no es tirar a un montón de policías a la calle, sino que, desde el punto social, se den oportunidades de trabajo y educación. Cuando eso no funciona, entra la Policía”, agregó Soto sobre el tema.

Ambos jerarcas enfatizaron en que las autoridades han estado trabajando donde los focos de delincuencia son mayores.

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