Foráneos dijeron que se lo llevaron a la casa pues lo estaban picando las hormigas

 4 febrero, 2015
El oficial de la Fuerza Pública de Los Chiles, Kendall Zúñiga, cargó al manigordo, también conocido como ocelote. | EDGAR CHINCHILLA
El oficial de la Fuerza Pública de Los Chiles, Kendall Zúñiga, cargó al manigordo, también conocido como ocelote. | EDGAR CHINCHILLA

Cutris, San Carlos. Un pequeño manigordo de escasos 22 días de nacido fue rescatado ayer por oficiales de la Fuerza Pública dentro de una vivienda ocupada por varios peones extranjeros.

El hecho se dio a las 10 a. m. en el poblado de Esteritos, en San Carlos, luego de que alguien hizo una llamada anónima para denunciar que escuchó los maullidos de un felino.

Los policías acudieron de inmediato al lugar y confirmaron que el cachorro estaba en un cuarto de la vivienda, ubicada dentro de una finca que se dedica al cultivo de la caña.

Los foráneos, quienes son oriundos de Nicaragua, explicaron que viven allí porque fueron contratados para la zafra.

“Ellos dicen que trabajaban cuando vieron al felino, al cual se lo estaban comiendo las hormigas y que solo lo llevaron a la casa para ponerlo a salvo”, explicó Carlos Villalobos, oficial de la Fuerza Pública de Los Chiles.

La versión ahora es investigada por las autoridades, ya que el animal silvestre no presentaba ningún tipo de picadura visible.

Especie protegida. La bióloga Cristina Méndez, funcionaria del Sistema Nacional de Áreas de Conservación (Sinac), resaltó que estos animales tienen protección por ley, ya que la especie está en peligro de extinción.

“La falta de alimento los hace moverse de su hábitat en busca de comida, lo cual aprovechan los humanos para cazarlos y adueñarse de su piel. Lo peor es que por lo general dejan a sus crías en abandono”, afirmó Méndez.

La experta añadió que el felino estaba en una condición regular de salud, ya que se encontraba un poco deshidratado y débil por la falta de comida.

Las autoridades de Ambiente expresaron preocupación pues en los últimos cuatro meses han rescatado a otros tres cachorros de manigordo que permanecían en manos de particulares.

En este caso, el animal fue trasladado al Centro de Rescate Las Pumas, en Cañas, Guanacaste, mientras el 16 de noviembre pasado, otro felino, de un mes, fue llevado al Centro de Rescate para Vida Silvestre La Marina, que tiene sede en San Carlos.

En esa ocasión, un vecino logró convencer a un cazador para que lo entregara. El sujeto pedía ¢50.000 a cambio del pequeño, que pesaba solo 750 gramos.