Sujeto concilió con Senasa, aceptó pagar 15 días multa y no volver a agredirlos

Por: Hulda Miranda P. y Óscar Rodríguez, Hugo Solano 1 abril, 2014

Un promotor de peleas de perros, de apellido Montero y 33 años, pagará una multa de ¢105.000 por las agresiones contra los animales.

La sanción fue avalada por la jueza Fabiola Fonseca Madrigal, del Juzgado Contravencional de Desamparados, el 25 de marzo pasado, cuando las partes llegaron a un acuerdo conciliatorio.

Esta es la primera resolución judicial que se da en el país por peleas de perros.

Según se estipuló en el trato, Montero pagará 15 días multa y lo hará en tres giros. La deuda tendrá que quedar cancelada en su totalidad el 25 de junio para que la causa sea archivada.

Además, la jueza le advirtió a Montero de que debe comprometerse a “no realizar en perjuicio de ningún animal, ninguna conducta en contra del bienestar animal, entendiéndose por esto peleas, abandono, maltrato físico o cualquier otra similar”.

Motaro fue uno de los perros de peleas decomisados en la casa del sujeto de apellido Montero, en Desamparados. El can padecía sordera. Posteriormente, recibió rehabilitación para que mermara su agresividad. Murió de parvovirus (virus que ataca principalmente a los perros). | ALONSO TENORIO / ARCHIVO
Motaro fue uno de los perros de peleas decomisados en la casa del sujeto de apellido Montero, en Desamparados. El can padecía sordera. Posteriormente, recibió rehabilitación para que mermara su agresividad. Murió de parvovirus (virus que ataca principalmente a los perros). | ALONSO TENORIO / ARCHIVO

De acuerdo con el Código Penal, se puede establecer una sanción de cinco a 30 días multa (¢6.667 por día) a quien “maltratare animales, los molestare o causare su muerte sin necesidad, o los sometiere a trabajos manifiestamente excesivos”.

Cuadrilátero. A Montero lo denunció el Servicio Nacional de Salud Animal (Senasa), que atendió una queja sobre peleas de perros organizadas en un local en Calle Fallas de Desamparados, San José.

Las autoridades de Senasa habían ingresado a una propiedad del sujeto, en julio del 2012, y encontraron varios perros, incluido uno llamado Motaro, el cual tenía marcas de mordiscos y heridas en el cuello y patas que evidenciaban que recientemente había participado en peleas. Además, hallaron un tipo de cuadrilátero para combates.

Los animales fueron decomisados y puestos bajo un programa de rehabilitación. Sin embargo, no se pudo vincular al sujeto con las actividades ilícitas.

Por ello, en diciembre de ese año el Senasa obtuvo una orden de allanamiento del Juzgado Contravencional y revisó la vivienda. En esa ocasión, se hallaron filmaciones de las peleas y afiches en que se promocionaban los combates.

Allan Sánchez, director de la región metropolitana de Senasa, explicó que, aunque inicialmente el caso se iba a tramitar en el Tribunal de Procedimiento Administrativo Sancionador de la entidad, luego se decidió remitirlo a las instancias judiciales.

Aplauso y deuda. El director regional de Senasa expresó que para la entidad es satisfactorio el fallo.

“Es una multa relativamente poca; sin embargo, nos damos por satisfechos porque se forma un precedente para el bienestar de los animales, porque no es solo la multa económica, sino que el agresor queda advertido de que no puede volver a cometer maltrato de ningún tipo, no solo el físico, sino, por ejemplo, el abandono”, manifestó.

El funcionario resaltó que es importante que se apruebe la ley contra las peleas de perros que se encuentra en el Congreso.

Rigurosidad. El proyecto número 18.443, que plantea la ley contra las peleas de caninos, se encuentra en la Asamblea Legislativa y establece multas de hasta ¢15 millones.

El plan fue aprobado por la Comisión de Asuntos Agropecuarios del Congreso y pasó al plenario.

No obstante, el 18 de marzo pasado fue retirado de la agenda de sesiones extraordinarias por el Poder Ejecutivo, informó el Departamento de Servicios Parlamentarios.

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