Por: Katherine Chaves R. 8 julio

Detrás de esa inauguración en junio, hay muchos meses de esfuerzo, según relató Nuria Chinchilla Morales, encargada de Casa Paz y presidenta de la Asociación.

Detalló que todo comenzó hace un par de años, cuando ella, en compañía de otras mujeres, visitaba ese centro penal para llevarles un momento de esparcimiento a las reclusas.

En ese tiempo, las presas les decían a Chinchilla y a sus compañeras que la falta de un domicilio fijo las ataba a esa prisión porque no podían ser candidatas para obtener un beneficio carcelario.

La solución se comenzó a acercar cuando las Hermanas Franciscanas de la Purísima Concepción también emprendieron obras de bien social en ese centro penal.

Las Hermanas se percataron de la situación, por lo que pidieron permiso a su superiora para hacer un convenio con Chinchilla que permitiera usar esa vivienda con esos fines. Ella aceptó.

El 13 de octubre, las Hermanas le entregaron la casa a Chinchilla, con la única condición de que fuera ella quien pagara los servicios públicos. Es decir, no cobraban alquiler.

Pero aún faltaba mucho camino por recorrer: primero, debía amueblarse; segundo, debía llegar a un acuerdo con el Ministerio de Justicia para que se le permitiera a las reclusas usar ese domicilio.

En el primer sentido, Chinchilla dijo que se hizo valer del apoyo de sus amigos y conocidos. “Empezamos a regar la bola para que nos donaran de todo lo que quisieran”, mencionó.

Mientras que en cuanto a las conversaciones con Justicia, Chinchilla dijo que tardaron varios meses en conseguir que Cecilia Sánchez, jerarca de esa cartera, firmara el convenio para poner a funcionar la vivienda.

Vivir de donaciones

Debido a que es un proyecto de bien social, Chinchilla manifestó que viven de donaciones que les hace la gente.

“Hay personas que vienen y dejan comida. Otra persona nos paga la luz y el agua; otros cuatro ángeles nos van a pagar la línea telefónica para que las chicas puedan tener Internet y puedan hacer sus tareas”, aseguró la administradora.

Si usted desea ayudar, puede comunicarse con Chinchilla al teléfono 2285-7326.

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