Por: Hulda Miranda P. y Óscar Rodríguez 11 noviembre, 2014

Esta casa en Heredia es del supuesto autor intelectual. | ARCHIVO
Esta casa en Heredia es del supuesto autor intelectual. | ARCHIVO

La jueza penal de Heredia, Natalia Rodríguez, liberó a un empresario y a otros cuatro sujetos sospechosos de un intento de homicidio, al considerar que tienen familia, trabajo, negocios y domicilio fijo.

La juzgadora rechazó el año de prisión preventiva que solicitó la Fiscalía contra el presidente de la compañía Busetas Heredianas, S. A. y contra los otros implicados, apellidados Moya, Reyes, Hernández y Chacón.

La oficina de prensa del Poder Judicial informó de que el Juzgado consideró que la prisión preventiva es una medida excepcional, que no se requiere en esta causa porque no hay peligros de fuga, obstaculización o riesgo para la víctima.

La jueza estimó que los imputados tienen arraigo en el país. “Se han mantenido residiendo en los mismos lugares ya conocidos en la investigación, por lo que se consideró que pueden enfrentar el proceso sin necesidad de aplicar una medida tan gravosa como la prisión preventiva”, dijo la entidad.

En cambio, a los investigados se les ordenaron otras medidas cautelares como: impedimento de salida del país, no intimidar o amenazar a la víctima o a testigos, firmar cada 15 días y mantener domicilio fijo.

En caso de que se incumplan tales medidas, se dictará cárcel, según se comunicó.

A Ramírez se le atribuye haber mandado a matar a un socio, de apellido Garita. Según la Fiscalía, el empresario contrató a un intermediario, quien a su vez buscó a los sicarios.

El ataque ocurrió en febrero de este año, cuando el ofendido iba en su vehículo por el sector de Mercedes Norte de Heredia y fue baleado en cinco ocasiones, pero sobrevivió.

La pesquisa reveló que el supuesto autor intelectual había sido denunciado por Garita años atrás por el delito de administración fraudulenta, por lo cual fue condenado a seis años de prisión, mas obtuvo el beneficio de pasar al régimen semiinstitucional.

Al parecer, en represalia por la denuncia, Ramírez ordenó el homicidio.