Policía decomisó 3 revólveres, piedras de ‘crack’ y cigarros de marihuana

Por: Carlos Arguedas C. 14 mayo, 2015

Alajuela. La guerra que desarrollan tres bandas narcotraficantes en el Infiernillo, en Santa Rita de San José de Alajuela, está alejando a los niños de la escuela de esa comunidad.

El martes, el centro educativo cerró a las 10 a. m., luego de que se produjo una balacera. Ayer miércoles solo llegaron 80 de los 460 alumnos, quienes reciben clases en el lugar.

Esta situación motivó una reunión entre el director de la Fuerza Pública, Juan José Andrade, el director de la escuela, cuyo nombre pidió que no se publicara y el jerarca de la Clínica de San José, Jorge Rodríguez, quienes determinaron instruir, a partir de hoy, al personal docente y escolares sobre qué hacer ante una balacera.

Por esa razón, representantes de Programas Preventivos del Ministerio de Seguridad estarán en la escuela enseñando cómo afrontar la situación.

Juan José Andrade dijo que la comunidad puede tener la confianza de que la Fuerza Pública se mantendrá en el lugar todo el tiempo necesario.

Asimismo, hizo ver que la escuela será un lugar seguro, que tendrá constante presencia policial y, en caso de ocurrir un enfrentamiento, no se permitirá salir a los niños, hasta que la situación esté controlada.

Esta es una alameda que según la policía es donde opera la banda los Maracuya. La casa al frente pertenece al supuesto líder pero ahora esta desocupada, pues el inmueble presenta múltiples balazos. | GRACIELA SOLIS
Esta es una alameda que según la policía es donde opera la banda los Maracuya. La casa al frente pertenece al supuesto líder pero ahora esta desocupada, pues el inmueble presenta múltiples balazos. | GRACIELA SOLIS

Reacción fiscal. Edwin Retana, fiscal adjunto de Alajuela, dijo que esa balacera en el sector de Santa Rita han sido objeto de análisis entre el Ministerio Público y el Organismo de Investigación Judicial (OIJ).

“Estamos revisando todos los expedientes activos relacionados con esa zona para verificar cuál es la prueba con que se cuenta y tratar de establecer objetivos de trabajo”, explicó.

Retana comentó que todavía necesitan el compromiso de la gente para que denuncie los hechos o que digan, aunque sea de manera confidencial, las casas donde están las armas.

“No es posible que un grupo tan pequeño intimide a una gran cantidad de personas”, afirmó.

En operativos de Fuerza Pública se decomisaron 3 revólveres, así como decenas de piedras de crack y cigarros de marihuana.