Seguridad admite que fronteras son débiles y bandas se aprovechan

Por: Katherine Chaves R., Hulda Miranda P. y Óscar Rodríguez 7 octubre, 2015
El Ministerio de Seguridad informó de que la presencia policial es más fuerte y que eso provoca que sea más notoria la problemática. | CORTESÍA MSP
El Ministerio de Seguridad informó de que la presencia policial es más fuerte y que eso provoca que sea más notoria la problemática. | CORTESÍA MSP

Ametralladoras, subametralladoras y fusiles de asalto. Esos tres tipos de arma no deberían circular en nuestro territorio, porque son prohibidas por ley. No deberían, pero lo hacen.

Varias agrupaciones extranjeras se las ingenian para burlar los controles e ingresar ese armamento a Costa Rica y surtir a los grupos criminales del país.

Por eso, la Policía descubre con frecuencia rastros de armas pesadas al atender homicidios, hacer detenciones o allanamientos, usualmente relacionados con crimen organizado. Aunque muchas veces no encuentra las armas.

Así sucedió el pasado 20 de agosto, cuando la Policía detuvo en el Caribe a nueve miembros de una banda de sicarios, a los cuales se les decomisaron municiones de AK-47.

En otros casos, las autoridades sí logran comisar las armas. En lo que va de este año, siete fusiles y cinco subametralladoras llegaron al Arsenal Nacional, en Coronado, San José, luego de ser incautados por diferentes cuerpos policiales.

Mientras, en el 2014, el Arsenal recibió 21 fusiles y ocho subametralladoras.

En cambio, si nos remontamos al 2011, el Arsenal solo recibió un fusil y dos subametralladoras.

La Ley de Armas y Explosivos establece que estas armas son prohibidas porque con una sola acción del gatillo, disparan sucesivamente más de un proyectil.

Camufladas. Gustavo Mata, ministro de Seguridad, reconoció que las fronteras son vulnerables y dijo que los grupos criminales se aprovechan de eso.

“Ellos saben cuáles lugares son débiles y son difíciles de controlar, como las zonas montañosas. Es imposible tener a policías en todos esos lugares”, aseveró.

Eso sí, aseguró que intentan hacer un mapeo constante para encontrar estas armas. “Estamos muy celosos con este tema y estamos trabajando en esto”, agregó.

Wílliam Hidalgo, director de Armamento, dijo: “Pensar que no existe el contrabando es imposible. La gente se las ingenia para meterlas (armas) de cualquier forma, es como la droga: viene de todos lados y hay en el país”.

Francisco Segura, exdirector del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), detalló que este tipo de armamento es utilizado por los carteles de droga para protegerse de enemigos.

Asimismo, confirmó que las armas que son prohibidas, ingresan de contrabando y, algunas veces, vienen entre las mismas cargas de drogas.

Pero esa no es la única forma para lograr introducirlas al territorio. “Hay armas que son permitidas, como las AR-15, y algunas compañías las traen, pero las modifican para que disparen en ráfaga. Estas empresas burlan los controles”, puntualizó.

De hecho, Segura recordó el allanamiento que se hizo en noviembre del 2013, en una armería ubicada en barrio Escalante (San José), la cual estuvo vinculada con una venta de armas a la guerrilla colombiana.

El exdirector del OIJ explicó que, generalmente, cuando el armamento sale del país, toma ruta hacia el sur del continente. “En Panamá, decomisamos armas que salieron de aquí y que iban para Colombia”, ejemplificó.

Se intentó obtener un criterio de un representante de la Fiscalía, pero, al cierre de edición, no se obtuvo respuesta.

Los motivos. A pesar de las cifras entregadas por Seguridad, el ministro Gustavo Mata considera que no hay un incremento en este tipo de trasiego.

Para el jerarca, la creciente cantidad de decomisos se debe a que existe mayor presencia policial y eso hace que el problema sea más notorio.

“Estamos llegando a eventos a los que antes no llegábamos. Hacemos retenes en diferentes zonas del país”, mencionó.

En cambio, el exjefe del OIJ consideró que sí hay una proliferación, que ha ido de la mano con el aumento en la violencia.

“Antes, solo se veían en Limón; actualmente, están en todo el país”, manifestó.

Asimismo, para el diputado liberacionista Antonio Álvarez, presidente de la Comisión de Seguridad y Narcotráfico, el número de armas pesadas incautadas es “alarmante”.

“Esto demuestra que el crimen organizado tiene más tentáculos en Costa Rica”, expresó.

Álvarez aseguró que esas cifras también los ponen a pensar si se deben poner “penas más severas” en la reforma integral a la Ley de Armas y Explosivos, que fue presentada por la Comisión días atrás y la cual pretende seguirle la pista a todo tipo de armamento en el país.

En total, en este año, la Fuerza Pública ha decomisado 1.066 armas de fuego de todo tipo.