29 octubre, 2015

Ana Barquero, madre de Gerardo Cruz Barquero, confirmó ayer vía telefónica a La Nación que su hijo “ya abrió los ojos y está muy bien”, y contó que incluso hizo pequeños movimientos con los dedos y los pies.

Sin embargo, aún no habla.

Barquero observó la mejoría de Gerardo durante la visita que efectuó, la noche del martes, a la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Calderón Guardia, en San José.

La madre de Gerardo se mostró feliz por la impresionante mejoría de su hijo, quien fue apuñalado el miércoles 7 de octubre, tres días después de que denunció en redes sociales a un contador, quien, al parecer, grabó con su celular por debajo del vestido de una mujer, en la avenida central de San José.

Gerardo Cruz muestra avances en su salud. | TOMADA DE FACEBOOK
Gerardo Cruz muestra avances en su salud. | TOMADA DE FACEBOOK

Los médicos le practicaron una resonancia magnética y un tac (tomografía axial computarizada) a Gerardo Cruz para conocer con certeza el estado del joven, pero los resultados estarán listos el próximo viernes, según indicó Barquero.

La familia de Gerardo Cruz dice estar muy feliz de ver el avance del muchacho, a 21 días de sufrir el ataque, el cual lo puso entre la vida y la muerte, en estado de coma.

Barquero añadió que le contaron sobre las diferentes marchas y vigilias que se realizaron en el país, para reconocer la valiente acción de su hijo para detener un presunto acto de acoso contra una muchacha.

El 22 de octubre, el funcionario del Ministerio de Hacienda, Luis Fernando Umaña manifestó, durante un receso en una capacitación de funcionarios municipales en San Pablo de Heredia, que no tuvo ninguna participación en el ataque del que fue víctima Gerardo. No obstante, el contador pidió perdón a la familia de Cruz y a los costarricenses. “Mis sinceras muestras de perdón si en algún caso he fallado, no solo con la familia de Gerardo, sino con el pueblo entero de Costa Rica”.

Ante la consulta de si grababa a una mujer, Umaña manifestó que ese día llevaba el teléfono en la mano debido a que el pantalón le quedaba tallado.