Juzgado dictó tres meses de prisión a mujer y a hombre sospechosos

Por: Hulda Miranda P. y Óscar Rodríguez, Carlos Arguedas C. 14 junio, 2014
La niña de 11 años, junto con su hermana, de 4, fueron llevadas a un albergue del PANI luego de que a su madre se le encarcelara como medida cautelar mientras se lleva a cabo la investigación. | FOTO CON FINES ILUSTRATIVOS.
La niña de 11 años, junto con su hermana, de 4, fueron llevadas a un albergue del PANI luego de que a su madre se le encarcelara como medida cautelar mientras se lleva a cabo la investigación. | FOTO CON FINES ILUSTRATIVOS.

Una madre fue arrestada por la Fiscalía, este miércoles, por ser sospechosa de consentir que su expareja violara a su propia hija, de 11 años.

El Juzgado Penal de Alajuela dictó ayer tres meses de prisión preventiva contra la mujer, de apellido Gómez, y contra el sujeto, apellidado Camacho.

La medida se adoptó por solicitud de la Fiscalía de Alajuela, que les achaca los delitos de abuso sexual y violación.

Los hechos ocurrieron a partir del 2012, cuando Gómez y Camacho ya no convivían; sin embargo, según la Fiscalía, el hombre visitaba a su expareja, tenía relaciones con ella frente a la niña y también abusaba de la menor con la aprobación de la madre.

El caso trascendió cuando la niña le comentó lo que sucedía a un maestro de barrio San José de Alajuela, donde ocurrieron los hechos. Ella es estudiante de quinto grado.

“La niña llegó a un punto en que estaba muy afectada y le contó al maestro”, explicó Edwin Retana, fiscal adjunto de Alajuela.

El docente interpuso la denuncia ante la Fiscalía. Los funcionarios judiciales entrevistaron a la menor por varias horas y detuvieron a la madre y al excompañero.

Retana detalló que el individuo fue arrestado en Jacó (Puntarenas), donde tiene un negocio de aires acondicionados.

De acuerdo con la Fiscalía, Gómez y Camacho vivieron juntos durante tres años.

Las autoridades indicaron que la mujer no trabaja.

El Patronato Nacional de la Infancia (PANI) comunicó que la niña y su hermana, de cuatro años, están bajo la protección de la institución en un albergue.

Videos. El fiscal Retana relató que, de acuerdo con la denuncia de la niña, el agresor la obligaba a ver videos pornográficos de adultos teniendo relaciones sexuales con menores, para luego exigirle que hiciera lo observado.

Además, aparentemente, le regaló un teléfono celular.

Retana informó de que se encontraron mensajes de texto obscenos que, supuestamente, el hombre le envió a la víctima.

El funcionario agregó que posteriormente revisarán si en la memoria de los teléfonos hay imágenes de la menor, pues, cuando fue entrevistada, ella aseguró que le tomaron fotos desnuda.

Pagos. De acuerdo con la información de la Fiscalía, pese a que Gómez y Camacho ya no vivían juntos, él le daba ¢110.000 para el alquiler de la vivienda. Además, al parecer, cuando el sujeto visitaba la casa y tenía relaciones sexuales con la madre y la menor, le entregaba a Gómez ¢30.000.

Las autoridades creen que la mujer accedió a que los abusos continuaran para recibir el dinero de su expareja.

El fiscal Retana resaltó la importancia de que los docentes, que conozcan casos de abusos sexuales o violaciones a menores, los denuncien ante las autoridades. Agregó que la ley protege a los educadores que realicen esas gestiones.

“El Código de la Niñez establece que si finalmente el delito no se puede comprobar, no se puede volver la denuncia al maestro”, manifestó el funcionario.

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