Por: Hulda Miranda P. y Óscar Rodríguez 21 octubre, 2013

Las especies de árboles nativas de Costa Rica, que suelen emplearse para la construcción, son las más cotizadas por los taladores ilegales, según el Sistema Nacional de Áreas de Conservación (Sinac).

Carlos Varela, coordinador de de Control y Protección del Sinac, indicó que entre las más comunes están el pilón, botarramas, caobilla y fruta dorada.

“Estas son extraídas de los bosques, por lo general se aserran in situ y se extraen al hombro o con tracción animal hacia las vías públicas, y de ahí se llevan en vehículos cerrados hacia los compradores”, explicó.

El funcionario indicó que ese tipo de corta es de difícil detección para las autoridades.

“Esta tala es selectiva, se realiza en sitios alejados, en días feriados, (la madera) se transporta en horas nocturnas y además no son visibles los cargamentos porque van en vehículos cubiertos con lonas o camiones cerrados”, detalló Varela.

“Además, los infractores poseen mecanismos para alertar la presencia de autoridades, y se han alejado del sitio de la tala a la llegada de las autoridades. Esto imposibilita accionar los mecanismos judiciales para sancionar los actores”, agregó.

En el país se usan más de 300 especies forestales con fines comerciales. Algunas como la teca, el cenízaro o el ciprés también son buscadas por su alto valor.

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