Camión era conducido por un extranjero, que estaba ilegalmente aquí

Por: Carlos Láscarez S. 15 agosto, 2014

Corredores. La Policía de Control Fiscal (PCF), en coordinación con el Grupo de Apoyo Operacional (GAO) de la Fuerza Pública, decomisó ayer 1.132 cajas de licor, que iban ocultas dentro de un camión cisterna rotulado para el traslado de aceite vegetal.

La confiscación fue realizada a las 6:00 a. m., 800 metros después del puesto aduanal de Paso Canoas, carretera hacia Ciudad Neily.

El cabezal era conducido por un hombre oriundo de Nicaragua, de apellido Sevilla, quien aseguró que el vehículo viajaba con los respectivos permisos.

La investigación se inició hace dos meses, cuando se recibió información confidencial sobre un camión cisterna, que, en apariencia, se dedicaba al transporte ilegal de mercadería, sin pagar impuestos.

José Domingo Cruz, comisionado de la Fuerza Pública en la frontera sur, manifestó que no descartan que el furgón decomisado haya realizado otros viajes, situación que ahora se indaga.

Oficiales del GAO de la zona sur, en conjunto con agentes de la Policía Fiscal, descargaron durante ocho horas el cisterna, donde ocultaban las cajas de licor. Para llenar el cisterna, los contrabandistas lo cargaron por partes, gracias a las escotillas que tiene. La mayoría de la carga correspondía a cervezas. | ALFONSO QUESADA Y MSP
Oficiales del GAO de la zona sur, en conjunto con agentes de la Policía Fiscal, descargaron durante ocho horas el cisterna, donde ocultaban las cajas de licor. Para llenar el cisterna, los contrabandistas lo cargaron por partes, gracias a las escotillas que tiene. La mayoría de la carga correspondía a cervezas. | ALFONSO QUESADA Y MSP

Ni gota de aceite vegetal. Una vez que los oficiales abrieron cuatro tapas metálicas del cisterna, detectaron que no transportaba aceite vegetal, sino decenas de cajas de licores que, se presume, fueron cargados en suelo panameño.

Luego de ocho horas, los oficiales descargaron el cisterna y contaron el licor, el cual sumó un total de 1.132 cajas.

Se trata de 859 cajas de cerveza de varias marcas y 273 cajas de licores, donde destacaban whisky escocés, rones y vodka ruso.

En apariencia, el cargamento tenía como fin abastecer negocios situados en los cantones del sur y en el Valle Central.

Pese a estar rotulado con las palabras aceite vegetal, el camión en su interior estaba seco. Las zonas donde se produce aceite son Palmar Sur (Osa) y varias fincas en Coto 47 (Corredores).

El perjuicio económico para la banda supera los ¢20 millones.

En el fondo, lo primero que acomodaron fueron las cervezas, seguidos del licor sin cajas para ganar espacio. Cada tapa venía sellada por un marchamo falso, que estaba sujetado a una cadena de metal.

El extranjero quedó bajo las órdenes de la Fiscalía de Corredores y de Migración, ya que desde el año 2012 permanecía en nuestro país de forma irregular. Deberá responder ahora por el delito de transporte ilícito de mercadería.