Las autoridades creen que actuó en complicidad con dos compañeros

Por: Hulda Miranda P. y Óscar Rodríguez 18 septiembre, 2014

Un funcionario de la sucursal de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) de Siquirres, Limón, es sospechoso de inflar los montos del subsidio de incapacidades para desviar una parte del dinero hacia su cuenta personal.

De acuerdo con datos de la CCSS, este empleado es el encargado de hacer los pagos y, aparentemente, actuó en complicidad con otros dos colaboradores para sustraer ¢11,5 millones entre octubre del 2013 y agosto de este año.

No obstante, ayer en la tarde solo fue detenido este individuo, de apellido Quirós y 36 años.

La captura la llevó a cabo el Organismo de Investigación Judicial (OIJ), en coordinación con la Fiscalía de Siquirres.

La aprehensión se produjo luego de que la Auditoría Interna se percató de la irregularidad y presentó la denuncia ante el Ministerio Público, el 8 de setiembre.

A Quirós se le podrían atribuir los delitos de peculado y fraude informático.

La investigación está a cargo del fiscal Leonel Cisneros, quien comunicó ayer que no podía dar detalles por encontrarse realizando diligencias del caso.

La Policía Judicial se presentó ayer, a eso de las 2 p. m., en la sucursal de la CCSS en Siquirres y detuvo al sospechoso, quien es el encargado de hacer los pagos de subsidio por incapacidad. | ALEJANDRO NERDRICK
La Policía Judicial se presentó ayer, a eso de las 2 p. m., en la sucursal de la CCSS en Siquirres y detuvo al sospechoso, quien es el encargado de hacer los pagos de subsidio por incapacidad. | ALEJANDRO NERDRICK

Wílliam Rodríguez, abogado de la CCSS, señaló que la entidad se presentó como víctima en el proceso y que preparará una acción civil resarcitoria esta misma semana, luego de que los actuarios determinen el monto total del daño.

El jurista apuntó que estos delitos cometidos por funcionarios también podrían significar una inhabilitación del cargo.

Método. Óscar Sánchez, subauditor de la CCSS, especificó, en un comunicado de prensa, que el aparente fraude se realizó con el sistema de registro, control y pago de incapacidades.

“Se tomaba de una incapacidad real por uno o dos días y se le hacían ajustes por montos económicos de hasta ¢500.000, que se trasladaban, vía sistema informático de incapacidades, a su cuenta bancaria personal”, indicó en el comunicado.

Vigilancia. A inicios de este mes, la CCSS denunció a cuatro empleados de la sucursal de Alajuela, quienes, supuestamente, vulneraron el sistema de cómputo y se dejaron ¢92 millones a través del pago de incapacidades, durante un periodo de cuatro años. Los detenidos son de apellidos Bolaños, Campos, Solórzano y Balmaceda.

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