Por: David Delgado C. 11 abril, 2014

El diputado Carlos Góngora denunció una serie de fallas en un nuevo sistema electrónico que utiliza el Ministerio de Seguridad Pública para inscribir a los vigilantes de seguridad privada.

Así lo dio a conocer el legislador, quien también preside la Comisión de Seguridad y Narcotráfico, este jueves durante una rueda de prensa en la Asamblea Legislativa.

Según dijo, desde que el sistema, llamado Controlpas, entró a funcionar en noviembre del 2013, han vencido unos 10.000 carnés de vigilantes y, únicamente, se han tramitado 450 permisos.

Esa situación pone en riesgo la labor de los oficiales privados, pues Góngora explicó que en el Instituto Nacional de Seguros (INS) le dijeron que si ocurría un incidente, como un balazo contra una persona, la póliza no cubre a aquellos oficiales con el carné vencido.

El Ministerio de Seguridad Pública emitió varias resoluciones en las que prorrogó la vigencia de los carnés a esos oficiales, hasta setiembre del 2014, con el fin de que durante este tiempo se registraran en el sistema electrónico.

No obstante, Góngora aseguró que existe un criterio de la Procuraduría General de la República de que esa prórroga no es legal.

Elbert González, director de Servicios de Seguridad Privada, explicó que implementaron el sistema digital para poner en regla a las más de 1.200 empresas de seguridad y a los vigilantes que tenían solo en registro manuales.

Por ejemplo, señaló que con el nuevo sistema descubrieron que había empresas morosas con la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), y que existían firmas que inscribían hasta 850 armas de fuego cuando solo tenían 47 oficiales.

“Las empresas tienen que cumplir con los requisitos de la ley porque antes era imposible hacer un control efectivo. Aquí faltaba un sistema digital que permitiese estadísticamente saber si una empresa estaba autorizada”, manifestó.

Allan Guillén, vicepresidente de la Asociación Costarricense de Empresas de Seguridad, sostuvo que existen grandes dificultades a la hora de ingresar los datos de un oficial de seguridad privada al sistema por constantes fallas.