Al parecer el robo se perpetró a plena luz del día

 21 noviembre

Desconocidos ingresaron la mañana de este martes a robar a la casa de Kattia Vargas Azofeifa, enfermera asesinada el domingo en el baño de la vivienda en calle San Lucas, en Cedral de Ciudad Quesada, San Carlos.

Urías Ramírez observa el vidrio quebrado, al centro de los dos pequeños que están en la parte alta de la planta baja, por donde entraron los antisociales.
Urías Ramírez observa el vidrio quebrado, al centro de los dos pequeños que están en la parte alta de la planta baja, por donde entraron los antisociales.

Urías Ramírez, cuñado del acusado del crimen, quien vive en la casa vecina, dijo que él salió este martes a las 8 a. m. y no vio nada extraño.

A eso de las 9 a. m. lo llamó su esposa, Argely Corella, para decirle que se habían metido a la casa donde vivía la enfermera de 44 años.

Ramírez se devolvió y constató que los delincuentes ingresaron por una ventana que tenía celosías y estaba en la parte superior de la planta baja de la casa.

De igual manera encontraron barro en unas verjas que están a un costado del segundo piso, por donde, se presume, escaparon los ladrones para tratar de no ser vistos.

Los vecinos se percataron del robo porque las cortinas de la ventana principal de la parte alta estaban caídas y quedaron sobre parte del mobiliario.

Cuando los vecinos vieron las cortinas caídas se percataron de que algo había pasado en la vivienda de la enfermera fallecida.
Cuando los vecinos vieron las cortinas caídas se percataron de que algo había pasado en la vivienda de la enfermera fallecida.

De inmediato se alertó a la Fuerza Pública y de manera preliminar se pudo ver que faltaba una impresora, una pantalla de televisión y unas monedas.

De igual manera, estaba abierta una bodega donde la familia guardaba herramientas.

Ramírez dijo que su esposa, quien a su vez es hermana del sospechoso del asesinato, se encargó de formular la denuncia por el robo ante el Organismo de Investigación Judicial (OIJ).

“Lamentamos que haya gente que no respeta el dolor de los familiares y que sin escrúpulos se mete a robar”, afirmó Ramírez.

En apariencia la alarma de la casa no se activó, pues los vecinos no escucharon nada.

La vivienda estaba sola ya que el marido de la enfermera está en la cárcel y los hijos están con la abuela materna en Orotina.

La fallecida era oriunda de Orotina, donde será sepultada este miércoles a las 11 a. m.

Este martes en los compañeros de la enfermera participaron en un oficio religioso de despedida ante el cuerpo de Kattia, quien laboró en el Hospital San Carlos durante 20 años.

En las verjas quedaron algunas huellas que la Policía Judicial investigará para tratar de dar con los responsables del robo.
En las verjas quedaron algunas huellas que la Policía Judicial investigará para tratar de dar con los responsables del robo.

Agentes del OIJ de San Carlos se disponían a realizar la inspección ocular y posterior recolección de indicios en la casa, para tratar de determinar qué se robaron del lugar y tratar de detener a los ladrones.

La Fiscalía pidió un año de prisión preventiva contra el esposo de la enfermera, quien se entregó a la Policía y está a la espera de medidas cautelares.