Sospechoso desapareció tras denuncias en la Fiscalía de Osa

Por: Carlos Láscarez S. 13 febrero, 2014

Otras irregularidades halladas en la Cooperativa se relacionan con menor cantidad de insumos entregados y falsificación de firmas. | ALFONSO QUESADA.
Otras irregularidades halladas en la Cooperativa se relacionan con menor cantidad de insumos entregados y falsificación de firmas. | ALFONSO QUESADA.

Palmar Norte. (Osa). La Cooperativa Agroindustrial y de Servicios Múltiples de Productores de Arroz del Sur (Cooproarrosur) denunció a su exgerente, de apellido Castillo, por supuesta administración fraudulenta durante los más de dos años de su gestión.

Germán Fábrega, presidente del Consejo de Administración de la Cooperativa, explicó que las sospechas se iniciaron cuando le pidieron explicaciones a Castillo sobre la situación financiera, sin recibir respuestas satisfactorias.

Por lo tanto, aprovecharon las vacaciones del entonces gerente para realizar algunos estudios que habrían confirmado anomalías. Tras confrontar al funcionario, este optó por presentar la renuncia el pasado 23 de diciembre y desde esa fecha no lo volvieron a ver.

Destacó que el faltante estimado ronda los ¢300 millones.

Denuncias. Sergio Gutiérrez, fiscal adjunto de Osa, detalló que Castillo enfrenta tres denuncias, una por el delito de administración fraudulenta y dos por falsedad ideológica, tramitadas hace 15 días.

“Lo primero que se pretende es ubicarlo y solicitar algún tipo de medida cautelar en su contra. Se cree que la afectación es millonaria”, dijo Gutiérrez, vía telefónica.

En una de las demandas se indica que Castillo habría utilizado la cuenta de un empleado de la Cooperativa, de apellido Esquivel, para recibir depósitos de varios asociados, de manera que no “se le hiciera enredo”, según el documento.

El socio de Cooproarrosur, José Luis Solís Chinchilla, relató que una vez le pidió ayuda al gerente con una deuda de ¢7 millones que tenía con un banco.

“Me dijo que me suministraba todos los insumos para que sembrara y cosechara, además de que iba a cancelar la deuda con el banco, siempre y cuando entregara cuatro cosechas a la Cooperativa. Así lo hice y luego el banco me llamó para cobrarme, con un montón de intereses. Creí que él había cancelado. Solo yo perdí más de ¢20 millones”, manifestó Solís.

La Cooperativa afronta, además, problemas como falta de pagos de alquileres, desde setiembre, y de las planillas a la CCSS.