Este miércoles científicos de la Universidad Nacional hicieron una inspección en el cráter del coloso

Por: Hugo Solano 26 febrero, 2014

Este miércoles expertos del Observatorio Vulcanológico y Sismológico de la Universidad Nacional (Ovsicori), que estuvieron en el cráter del volcán Poás, reportaron condiciones estables en el coloso.

Luego de la erupción freática más importante de este año, registrada este martes a las 12:03 p. m. en el lago ultra ácido del volcán, los científicos determinaron que la actividad fumarólica del volcán se encuentra dentro de parámetros normales.

Este jueves a las 6:10 p. m. una de las paredes del volcán dejaba ver la incandescencia.
Este jueves a las 6:10 p. m. una de las paredes del volcán dejaba ver la incandescencia.

En la erupción de ayer los materiales del lago (agua, vapor, gases, sedimentos y fragmentos de roca) fueron lanzados sobre el mismo hasta una altura superior a los 400 metros. La mayoría cayó de nuevo al lago.

Sin embargo, luego de la erupción de este martes, la actividad fumarólica en el borde sur del lago se ha intensificado.

Los pobladores de Potrero Grande, de Alajuela, y otras áreas cercanas al Poás reportaron al Ovsicori la percepción de olor muy fuerte a azufre y gases luego de la erupción.

Según María Martínez, del Ovsicori, hay una fuerte salida de gases que provoca acidificación del medio e impacta las superficies de metal, la vegetación, los suelos, los cuerpos de agua, y el aire, así como a los seres humanos y a los animales.

Este fenómeno es similar al de la lluvia ácida, pero en seco. Según el nivel de exposición puede afectar cultivos como los de café, pastos, helechos, fresas y otros de zonas cercanas al volcán, donde los vientos mueven los gases a través de cañones del cráter.

La temperatura actual del lago es de 42 grados Celsius y la de las fumarolas son de 720 grados.

Martínez recordó que en junio del 2011 la temperatura de las fumarolas alcanzó los 890 grados Celsius, luego cayó por debajo de los 400 grados, entre el 2011 y el 2013. Sin embargo, de diciembre a la actualidad la temperatura de las fumarolas ronda los 720 grados, por lo que se mantienen vigilantes.

El Parque Nacional, que es el segundo más visitado del país, se mantiene abierto de 8 a. m. a 3 p. m. para el turismo, pero se advierte a los visitantes que padecen asma o enfermedades respiratorias para que estén menos tiempo en el mirador.