Sujetos llevan a Nicaragua ganado robado aquí y traen granos de ese país

 5 mayo, 2014

San Carlos. A los costados de lo que existe de la ruta 1856, también conocida como trocha fronteriza, es fácil observar senderos que se introducen en la montaña y conducen hasta Nicaragua.

Aunque no se sabe con certeza quién abrió estos caminos ilegales, lo que sí conocen los vecinos de esta zona es que son utilizados para trasegar ganado y frijoles entre Costa Rica y el país vecino.

Los habitantes del cordón fronterizo han llegado a la conclusión de que la ruta 1856, que corre paralela al río San Juan, se está convirtiendo en una puerta abierta para actividades ilícitas.

Los caminos clandestinos salen por las orillas de la ruta 1856, pasan por zonas montañosas y logran unir Costa Rica con Nicaragua. Los vecinos reportan que en algunos sectores pasan vehículos grandes. | CARLOS HERNÁNDEZ.
Los caminos clandestinos salen por las orillas de la ruta 1856, pasan por zonas montañosas y logran unir Costa Rica con Nicaragua. Los vecinos reportan que en algunos sectores pasan vehículos grandes. | CARLOS HERNÁNDEZ.

Varios los lugareños entrevistados afirmaron haber observado el traslado hacia Nicaragua de reses robadas en fincas de San Carlos y Los Chiles (Alajuela), así como se da el trasiego de electrodomésticos y hasta de drogas.

Mientras, desde el otro lado ingresan productos agrícolas, como frijoles y ganado sustraído en los departamentos nicaragüenses de Chontales y Río San Juan.

La Nación constató, en un recorrido por la trocha, que varios de los accesos ilegales se localizan entre Isla Chica y Las Delicias de Los Chiles. Por ellos pueden transitar incluso vehículos de carga pesada.

Materiales como piedra y lastre llevados a la zona para construir la ruta 1856, están siendo usados para rellenar zanjas y habilitar los caminos improvisados.

Más y más trillos. La trocha fronteriza fue uno de los proyectos prioritarios del gobierno de Laura Chinchilla, pero quedó estancado tras denuncias por corrupción. A lo largo de la carretera se pueden ver los pasajes: uno de los más visibles tiene dos metros de ancho y está localizado a unos 400 metros al sur del puente metálico sobre el río Isla Chica.

Un kilómetro más adelante hay otro camino clandestino que, según los vecinos, es uno de los más usados por los extranjeros indocumentados que buscan ingresar ilegalmente al país.

Si se sigue un poco más hacia la comunidad de La Trocha, son visibles al menos otras siete vías que carecen de cualquier control.

El lugareño Luis Enrique Jiménez reconoció que la Policía hace patrullajes, pero sin abarcar todo el territorio, en tanto el finquero Gerardo González consideró que “para frenar a los contrabandistas y otros sujetos, se requiere de presencia permanente las 24 horas” de las autoridades policiales.

El oficial Carlos Villalobos, de la Fuerza Pública de Los Chiles, les da la razón. Sin embargo, explicó que, a pesar de haber recibido patrullas nuevas para las labores de vigilancia y seguridad, el área que deben cubrir es muy amplia.

Lucha policial. Para contrarrestar esta situación, el Ministerio de Seguridad ha ejecutado acciones contra el robo de ganado. Así, el pasado 5 de abril, por ejemplo, detuvieron a dos integrantes de un grupo de cuatreros cuando llevaban en un automóvil en dirección a Nicaragua a tres terneras robadas en San Luis de Tesalia, San Carlos.

Unos 15 días antes, otros maleantes robaron 19 novillas de una propiedad en Muelle de San Carlos. Los animales fueron encontrados en suelo nicaragüense y fueron devueltos a su propietario.

La Fuerza Pública también logró recuperar 19 vacas sustraídas de la finca de un nicaragüense en San Pancho de Río San Juan y encontradas en Pocosol (San Carlos).

Incluso, la Policía ya tiene identificados y mantiene en investigación a otros miembros de grupos delictivos en la zona fronteriza.

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