OIJ detuvo al profesional en su lugar de trabajo y allanó su casa en Curridabat y la de sus padres en Liberia

Por: Hugo Solano 19 octubre

Un abogado de 29 años, de apellido Alvarado, fue detenido este jueves por agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), quienes desde hace un año lo investigaban por amenazas agravadas y coacción contra una mujer a través de redes sociales y llamadas telefónicas.

La captura del individuo, oriundo de Liberia y vecino de Curridabat, tuvo lugar en su lugar de trabajo en horas de la mañana y luego fue llevado a su casa en la urbanización José María Zeledón, para el primer allanamiento.

En la casa del sospechoso, en urbanización José María Zeledón, el OIJ obtuvo indicios que sustentan las pesquisas.
En la casa del sospechoso, en urbanización José María Zeledón, el OIJ obtuvo indicios que sustentan las pesquisas.

Según Carlos Zúñiga, subjefe de la sección de Delitos Varios del OIJ, hubo tres allanamientos, uno en Zapote (en su lugar de trabajo), uno en Curridabat y uno en Liberia, en la casa de los padres del imputado.

La denuncia la interpuso la mujer afectada, de 40 años, luego de que comenzó a recibir de manera instigadora correos electrónicos y mensajes de texto, hace aproximadamente un año.

Según su versión, la llegaron a amenazar desde 25 diferentes cuentas de correo electrónico y 10 distintos números de celular.

El sospechoso y la víctima entablaron una amistad. Esto le permitió al hombre ganar confianza e instalar en el celular de la afectada una aplicación que le permitía tener acceso, en su computadora, a todas las conversaciones de la mujer en programas de mensajería.

Con esos datos y la obsesión que Alvarado desarrolló por la mujer, empezó a hostigarla, lo mismo que al círculo cercano de ella, incluidos familiares a quienes amenazaba de muerte, si la víctima seguía teniendo relación con ciertas personas.

Con este fin, el individuo también creó grupos de WhatsApp y remitía correos en los que también amenazaba de muerte a otras personas, dijo Zúñiga.

El OIJ pudo determinar que la mayoría de los mensajes los realizaba el hombre desde su lugar de trabajo, en el Registro Nacional, por lo que la Policía le allanó su oficina y decomisó indicios importantes en el cubículo y en la casa.

Al funcionario público le decomisaron la computadora que usaba en su trabajo y otra de uso personal en su casa de Curridabat, así como uno de los teléfonos celulares usados para las amenazas. Este último dispositivo lo decomisaron en Liberia.

Alvarado, quien es oriundo de Liberia, soltero y sin hijos, quedó a la espera de medidas cautelares por parte del Ministerio Público.