Delincuentes cobraron ¢8 millones para dejar libre a hombre que jugaba en máquinas tragamonedas

Por: Hugo Solano 22 febrero, 2015

Dos hombres y dos mujeres quedaron detenidos la noche de ayer en Pavas como sospechosos de un secuestro extorsivo perpetrado el viernes en Curridabat.

Según el informe preliminar de la Policía Judicial, la noche del viernes el ofendido, de 43 años, estaba en un local de máquinas tragamonedas en Curridabat cuando llegó un vehículo del cual se bajó una pareja que, tras amenazas con arma de fuego, lo obligó a subirse al carro y se lo llevaron.

La madrugada de ayer una persona cercana al secuestrado, recibió varias llamadas donde le solicitaban un monto de dinero por la liberación.

Los agentes judiciales, iniciaron las investigaciones del caso por lo que realizaron un operativo ayer en horas de la noche y entregaron un aproximado de ¢8 millones, por lo que el ofendido fue liberado en Aserrí.

Agentes de la Sección de Delitos Varios resolvieron el secuestro en menos de 24 horas y dejaron a los cuatro sospechosos en la Fiscalía.
Agentes de la Sección de Delitos Varios resolvieron el secuestro en menos de 24 horas y dejaron a los cuatro sospechosos en la Fiscalía.

Una vez que los investigadores judiciales tuvieron certeza de que el afectado ya no corría peligro, procedieron con la captura de los sospechosos, a quienes se les mantenía bajo vigilancias y seguimiento.

Se les detuvo cuando viajaban en un automóvil por vía pública de Pavas.

El carro en que viajaban los sospechosos fue decomisado y el OIJ encontró en el mismo varias pertenencias del ofendido y otra evidencia importante para la investigación.

Se capturó a una mujer de apellido Quesada, de 22 años; un hombre de apellido Gómez, de 27 y otro individuo de apellido Romero, de 22. Además a una mujer de 16 años.

Los tres primeros tienen antencedentes por delitos como homicidio, hurto agravado, receptación, robo agravado, uso de documento falso e introducción de droga a un centro penal.

Los detenidos mayores de edad quedaron con un informe en el Ministerio público, mientras que la menor fue pasada a la Fiscalía de Penal Juvenil, para que se les determine su situación jurídica.