Víctima sufrió grave lesión en el brazo izquierdo, por lo que está hospitalizado

Por: Carlos Arguedas C. 5 octubre, 2012
 El hombre fue trasladado al Hospital San Juan de Dios, adonde ingresó a las 9:30 a. m. Ayer en la tarde permanecía estable en sala de recuperación, tras ser operado, informó el centro médico. | ALONSO TENORIO
El hombre fue trasladado al Hospital San Juan de Dios, adonde ingresó a las 9:30 a. m. Ayer en la tarde permanecía estable en sala de recuperación, tras ser operado, informó el centro médico. | ALONSO TENORIO

Dos perros con cruce de las razas pitbull y american staffordshire atacaron ayer a un indigente que recogía aluminio y plástico en el cauce del río Cucubres, a su paso por calle Naranjos, en Desamparados, San José.

El hecho se produjo a las 8:30 a. m. detrás del Colegio Vocacional Monseñor Sanabria, informaron la Fuerza Pública, la Cruz Roja y el Cuerpo de Bomberos.

El herido, José Luis Jiménez Araya, de 30 años, fue trasladado en estado delicado al Hospital San Juan de Dios.

El médico de Bomberos, Diego García, dijo que presentaba mordeduras en varias partes, pero la más grave era una lesión en el brazo izquierdo, con exposición de tejidos.

El departamento de prensa del San Juan de Dios informó ayer de Jiménez se hallaba estable en la Unidad de Recuperación, luego de la operación en el brazo afectado.

Incidente. Alberto Ávila Navarro, subdirector del Colegio Monseñor Sanabria, dijo que el incidente se presentó cuando la víctima caminaba por la orilla del río recolectando desechos (aluminio y plástico).

Agregó que un funcionario del colegio le advirtió de que no siguiera porque en ese sector hay dos perros que son utilizados para el cuido de varios talleres, ubicados al otro lado del río.

Ávila relató que el indigente no hizo caso, siguió caminando por la ribera del río y fue cuando los dos canes se abalanzaron sobre él.

El perro más grande lo mordió en un brazo y otro, más pequeño, en una pierna.

En ese momento, un estudiante del colegio, no identificado, y el encargado de mantenimiento, Marvin Machado, lograron pegarle con un palo por la nariz al animal más grande, lo cual hizo que soltara a la víctima y se retirara.

Pedro Cortés Madrigal, administrador de un centro para adictos ubicado en el sector, dijo que esos animales representan un peligro pues andan sueltos de día.

Alberto Ávila, subdirector del Colegio Monseñor Sanabria, comentó que ahora los animales no pueden pasar al colegio pues se construyó un muro de gaviones, pero preguntó: “¿Qué pasaría si un alumno cae al río?”.

Arturo Naranjo, dueño de las bodegas donde estaban los perros, dijo que ahí tienen prohibido los perros, y alegó que pertenecen a la persona que los inquilinos contrataron para velar por la seguridad. “Yo no permito perros”, sostuvo.