Víctimas al parecer eran obligadas a mantener relaciones sexuales con clientes

Por: Alexandra Araya M., Carlos Eduardo Vargas 11 julio, 2013

Liberia, Guanacaste

La Unidad de Investigación de la Policía Profesional de Migración logró determinar este jueves que varias mujeres eran sometidas a explotación sexual en un bar ubicado en el sector de Liberia, en Guanacaste.

La Policía detuvo a cinco personas y logró liberar a 13 supuestas víctimas de trata de personas durante dos allanamientos.

El operativo se realizó pocos minutos antes de las 6 p. m., en el bar Sol y Luna (conocido como La Casa Rosada), ubicado en barrio La Victoria de Liberia, en Guanacaste.

La Policía Profesional de Migración detuvo este jueves a cinco al parecer vinculadas con el delito de trata con fines de explotación sexual.
La Policía Profesional de Migración detuvo este jueves a cinco al parecer vinculadas con el delito de trata con fines de explotación sexual.

La Fiscalía Adjunta contra la Delincuencia Organizada (Facdo) ordenó la detención de los presuntos líderes, una mujer de apellidos Moya Picado, que estaba en el lugar, y su pareja sentimental, un hombre de apellidos Bonilla Alvarado, quien fue detenido en su casa de habitación a algunos metros del bar.

Dentro de la organización Moya es conocida como "Roxana" minetras que Bonilla como "Alex". También fueron detenidos dentro del recinto tres trabjadores que cuidaban mientras en apariencia las mujeres daban los servicios sexuales. Ellos eran encargados de cobrar los ¢13.000 por cada servicio.

De acuerdo con un comunicado del Ministerio Público, la organización criminal, presuntamente, captaba a sus víctimas en San José y Limón, aprovechándose de las condiciones económicas o migratorias de las mujeres.

Al llegar las autoridades, habían siete de ellas en el área del bar y otras seis en las habitaciones.También se encontraron diez clientes, los cuales fueron indagados y revisados sus documentos para descartar que alguno tuviera cuentas pendientes, luego se les permitió salir.

Facdo indicó que se trata de una red que recluta víctimas, las traslada hasta el bar y las mantienen en cautiverio en una de las áreas del recinto. Allí, al parecer, la organización obligaba a mujeres mayores de edad a mantener relaciones sexuales con clientes y les exige que trabajen jornadas de 12 horas diarias.

La líder era la que se encargaba de la supervisión y del control de las mujeres, como también de dar aviso a los demás miembros de la organización criminal de la presencia de algún cuerpo policial.

Tanto los detenidos como las víctimas quedaron a la orden de la Fiscalía de Liberia para la respectiva indagatoria.