Por: Hulda Miranda P. y Óscar Rodríguez 28 abril, 2013

No están hechos para matar, pero los artículos de defensa personal golpean, irritan la piel, afectan el sistema nervioso...

Todos esos efectos podrían, eventualmente, tener alguna consecuencia mayor. Por eso, las autoridades señalan que, aunque la ley no los contemple, su uso debe ser cuidadoso.

Ese fue el criterio del ministro de Seguridad, Mario Zamora. “Por ahora es un escenario no regulado, de hecho, son elementos que el Derecho Penal apenas empieza a regular. Un ejemplo de ello es si usted deja su casa con arma, o con un cable eléctrico, puede ser que a alguna persona le cause un golpe, pero podría ser que a otra la mate”, advirtió Zamora.

“Es difícil medir el impacto lesivo de este tipo de artículos porque da la idea de que no son letales, y es que lo letal no lo determina el arma, sino la víctima, por ejemplo, un susto podría causarle la muerte”, agregó.

Zamora también señaló que, pese a que no hay prohibiciones, la Policía podría decomisar un objeto contundente a una persona sospechosa.

El ministro, además, manifestó que sí se debe crear regulación, pero con el objetivo de que la población esté informada.