Cuerpo flotaba en una poza a pesar de que tenía piedras entre la ropa

Por: Carlos Arguedas C. 7 mayo, 2013

Guácimo. Tres menores que llegaron a bañarse a una poza en el río Platanar, en Río Jiménez de Guácimo, Limón, localizaron ayer a un hombre asesinado.

El hallazgo, que se produjo a las 2:45 p. m., fue factible porque el cuerpo sobresalía en el agua, pues el caudal era bastante bajo, informaron la Fuerza Pública y el Organismo de Investigación Judicial (OIJ).

La víctima, cuya identidad se desconoce, presentaba un balazo en la parte trasera de la cabeza.

Además, tenía los pies y manos amarradas hacia atrás con cinta adhesiva y atados con un mecate. El fallecido tenía cinta en la boca, dijo la Policía Judicial.

En el sitio el hallazgo, también se encontraron unas piedras dentro de la ropa del fallecido. Las autoridades presumen que eran para evitar que el cuerpo flotara.

Sin identificación. La Policía Judicial supone que a la víctima la trasladaron hasta el río Platanar (en la carretera que comunica Río Jiménez con la finca bananera La Esmeralda) en algún vehículo.

Un vecino dijo a la Policía que la noche del domingo escuchó un balazo y luego un carro que pasó a gran velocidad.

Tras una revisión preliminar que hicieron al cuerpo, se determinó que no tenía ningún tipo de identificación. Tampoco era una persona conocida ni por vecinos del lugar ni por la Policía.

Fue descrito como un hombre de unos 40 años de edad, de raza negra. Vestía un pantalón de color verde musgo, con una faja negra.

Llevaba camisa de cuadros pequeños de color verde, y tenía camiseta blanca por dentro. El fallecido no tenía zapatos.

Por orden del Juez Penal de Pococí, Ricardo Valverde, el cuerpo fue levantado por agentes judiciales a las 3:45 p. m. Fue llevado a la Medicatura Forense, en San Joaquín de Flores, Heredia.

Algunas similitudes. El sábado anterior, otro individuo, identificado como Jermaine Anthony Cole Bernard, de 39 años y oriundo de Limón, fue localizado asesinado en un lote baldío, en calle Cabuyal, en el distrito de Sánchez de Curridabat, San José.

Este individuo también tenía las manos y pies amarrados hacia atrás, pero con cables de cargadores de teléfonos.

La Policía Judicial informó de que Cole Bernard tenía marcas en el rostro como si lo hubieran torturado.