Desconocidos en dos vehículos cargaron la droga y la escondieron antes de que Policía llegara a sitio del accidente

Por: Carlos Arguedas C. 14 marzo
A la aeronave que es un monomotor le habían quitado los asientos para darle mayor capacidad de carga. También tenía otras modificaciones para que cargara más combustible.
A la aeronave que es un monomotor le habían quitado los asientos para darle mayor capacidad de carga. También tenía otras modificaciones para que cargara más combustible.

La avioneta monomotor que este lunes a las 5 p. m. se estrelló al intentar aterrizar en una pista para ultraligeros en finca Los Marín en Bandera de Parrita, Puntarenas, trasegaba 300 kilos de cocaína.

El dato lo proporcionó el ministro de Seguridad Pública, Gustavo Mata Vega, quien agregó que la nave no tenía ningún tipo de identificación pues la habían pintado de blanco para cubrir sus matrículas.

"Son aparatos de bajo costo a los que les hacen algunas modificaciones para que carguen más combustible y para tener posibilidad de mayor carga le quitan los asientos", dijo Mata.

Según la información de inteligencia que maneja su despacho, el ministro aseguró que "efectivamente (la avioneta) traía una carga importante de drogas. Sacaron al piloto, los montaron (piloto y droga) en dos vehículos y los sacaron del lugar (la finca)".

El campo de aterrizaje en finca Los Marín está un kilómetro al este de la escuela de Bandera, a un kilómetro de la costa Pacífica y a un kilómetro y medio, por calles de lastre, de la carretera Costanera sur.

"Mantenemos una operación de Fuerza Pública y Unidades Especiales. Creemos que la gente no ha salido del lugar (Bandera) (...) los testimonios son muy claros, son muy contundentes y por eso es que manejamos esa tesis" insistió Mata.

Procedía de suramérica

El ministro explicó de que la aeronave siniestrada procedía de Suramérica, se supone que de Colombia. "Estamos chequeando las trazas (ruta de vuelo) pero necesitamos mayor aproximación (un aviso más oportuno y rápido) para tener esa posibilidad de reaccionar antes de que lleguen a nuestro territorio y tener una mayor posibilidad de éxito en las operaciones", dijo el funcionario.

La avioneta fue detectada cuando sobrevolaba Panamá, momento en el cual se alertó a Costa Rica. Dos aeronaves del Servicio de Vigilancia Aérea (SVA) salieron para tratar de ubicarla. Igualmente, lanchas del Servicio Nacional de Guardacostas (SNG) le dieron seguimiento.

Una lancha logró grabarla cuando volaba a muy baja altura cerca de Parrita. Sin embargo, la nave se perdió cuando ingreso a tierra.

Un piloto de Vigilancia Aérea la divisó pocos minutos después estrellada en la pista para ultraligeros y aunque al sitio fueron enviados oficiales de la Fuerza Pública ya no había nadie.

"En término de cinco minutos descargaron y se fueron del lugar. Nuestros pilotos estaban vigilando desde el aire, se perdieron unos minutos, fue cuando tuvo lugar el aterrizaje forzoso. Esto fue la distorsión, pero estamos tratando de ver que fue los que pasó", señaló Gustavo Mata.

Precisamente, el jerarca viajó este martes a Colombia para reunirse con el ministro de Defensa de esa nación, Luis Carlos Villegas Echeverri. Uno de los temas a tratar es mejorar el intercambio de información sobre aeronaves y barcos sospechosos que recorran aguas del Pacífico.

El caso de esta avioneta en Parrita es el primero de este año que involucra una aeronave con el trasiego de drogas. Durante el 2017 se registraron tres hechos en suelo nacional y otro más de una nave tica que se estrelló con droga en Nicaragua.

Ese último caso sucedió el 11 de enero del 2016 en Puerto Morazán, en Chinandega. Esa nave había salido del Tobías Bolaños, en Pavas, rumbo a Punta Islita, en Guanacaste. Luego, tenía previsto viajar a Tamarindo, en el Pacífico costarricense, para recoger pasajeros. Empero, según los pilotos de apellidos Campos y Arias, fueron secuestrados por desconocidos. La nave cargaba 89 kilos de cocaína.

Luego, el 7 de abril del año pasado, el piloto de una avioneta y su acompañante fallecieron calcinados al estrellarse e incendiarse la nave monomotor en la que viajaban en Nosara de Nicoya, Guanacaste. En los restos del aparato encontraron 50 kilos de cocaína, que estaban parcialmente quemados debido a la combustión. A un kilómetro de distancia localizaron otros 60 kilos.

El 12 de abril, otra nave cayó en aguas del Pacífico, cerca de Puerto Jiménez de Golfito, zona sur. Falleció el piloto, que luego se supo era de nacionalidad mexicana.

Por último, el 26 de junio otra aeronave fue abandonada en Río Cañas, en Belén de Carrillo, Guanacaste. El aparato vino de México para dejar $514.000 y llevarse un cargamento de cocaína, del cual se decomisaron, 180 kilos. El tripulante de la aeronave se dio a la fuga.