Cuerpos policiales investigaron hasta por año y medio a grupos criminales

Por: Katherine Chaves R. 25 diciembre, 2015

“Desde hace cinco años no dejamos que estos grupos narco se desarrollen; nosotros no lo permitimos. Lo que hacemos en estos casos es parecido a cortar el zacate todos los fines de semana. Si bien sale nueva hierba, lo mantenemos todo controlado”.

Así explicó el fiscal general, Jorge Chavarría, que la única política de las autoridades en el tema del narcotráfico es evitar el crecimiento de las organizaciones que se dedican a este negocio ilícito.

Por ello, de enero a octubre de este año, el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) logró desarticular 656 grupos narco.

Pese a que esta cifra es la más baja del último lustro (según estadísticas de la Policía Judicial, en el 2011 desmantelaron 1.019 agrupaciones; en el 2012, 997; en el 2013, 892; y en el 2014, 840), las autoridades aseguran que antes se tomaban en cuenta las detenciones de vendedores y ahora se trata de estructuras más organizadas.

Randall Zúñiga, subjefe de la Oficina de Planes y Operaciones (OPO) del OIJ, explicó que para golpear a ese tipo de organizaciones se debe invertir más tiempo en cada investigación.

“Antes se le daba prioridad a sacar de circulación al vendedor terminal (el que vende en la calle). La apuesta hoy es que, en lugar de mayor cantidad de números, se busca mayor calidad en los resultados.

”El problema del modelo anterior (vendedor terminal) es que se sacaba de circulación al piedrero y rápidamente era sustituido por otro vendedor, por lo que el impacto social era poco”, explicó Zúñiga.

El grueso de los operativos en los primeros diez meses del 2015 ocurrió en San José. Pero, según el OIJ, eso no significa que en la capital operen más bandas, aunque la entidad prefirió no revelar los puntos.

“Al iniciar el año se toman los grupos que más están afectando a la ciudadanía y se ponen como objetivos policiales, y a estos grupos es que se busca golpear”, enfatizó el funcionario.

Además, las estadísticas arrojaron que, como parte de esas acciones policiales, fueron detenidos 912 miembros de diversas organizaciones.

“Los apresados son, en su mayoría, hombres jóvenes, de baja escolaridad, de hogares desintegrados y que viven en condiciones sociales de pobreza”, extendió el subjefe.

Otro brazo. Por otra parte, la Policía de Control de Drogas (PCD) del Ministerio de Seguridad, desarticuló 1.043 bandas narco desde el 2006 hasta el 18 de diciembre del 2015. El año en que más organizaciones detuvieron fue el 2014, con 137; mientras que el 2006 fue el año en el que menos grupos desarticularon (54).

Según esas estadísticas, de enero al 18 de diciembre de este año, la PCD desmanteló 132 agrupaciones ilícitas. De esas, 34 bandas se dedicaban al trasiego internacional; el resto distribuía la mercadería en el país.

La PCD señaló que, a lo largo de estos casi diez años, las agrupaciones se han articulado más y se han especializado.

Esto, añadió la entidad, significa qu,e si se pretende desmantelar una banda peligrosa, las labores de vigilancia e inteligencia podrían extenderse hasta por año y medio. “Es tiempo y recurso humano que se debe dedicar de lleno a esa operación”, se indicó.

Sin monopolio. Todas estas acciones policiales son aplaudidas por el fiscal general, Jorge Chavarría, quien también aseguró que tales operaciones han sido exitosas porque en Costa Rica no hay un capo de la droga.

Si existiera una persona que maneje el comercio de las drogas, llegaría a blindarse de tal forma que se “convertiría en un imposible” para los cuerpos policiales, según Chavarría.

“Mientras siguen traficando droga, se protegen cada vez más y más. Cuando nos damos cuenta, están demasiado protegidos y eso complicaría en exceso nuestro desempeño”, dijo.

En cambio, el hecho de que este mercado ilegal no haya sido monopolizado, les da mayor poder de reacción a las autoridades. “Cuando se habla de drogas, todo es complicado y todo está en contra, pero hay escenarios más complicados que otros y el hecho de que no haya un capo es favorable”, enfatizó.

En este ilícito comercio operan varias bandas, pero Chavarría prefirió no revelar la cantidad de grupos activos a lo largo y ancho del país.

“Estamos en un mercado en el que hay diferentes actores y ellos buscan monopolizarlo, pero no lo logran. Actualmente, se forma un grupo y luego desaparece; al mismo tiempo, otra banda se une a otra, busca expandirse, pero desaparece”, detalló Chavarría.

El fiscal explicó que una de las razones por las cuales un líder no se ha establecido es que “los grupos se matan entre ellos”.

“No hay unión entre las organizaciones. Lo único que comparten es el deseo por obtener más y más territorio del que ya tienen y eso termina por enfrentarlos a todos”, comentó.

Esa disputa por territorios entre las organizaciones dedicadas al narcotráfico hizo del 2015 el año más violento en la historia de nuestro país.

De enero al 22 de diciembre, el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) había contabilizado 543 asesinatos. Mientras, durante todo el año anterior se registraron 471 homicidios.