Sentenciados traían cocaína para transformarla y luego venderla como ‘crack’

Por: Carlos Arguedas C. 17 junio, 2014

El Tribunal de Juicio de Corredores impuso ayer elevadas condenas de prisión contra ocho hombres que encontró culpables del delito de transporte y venta de drogas, en su modalidad agravada.

Los sentenciados fueron acusación por el Ministerio Público de introducir cocaína procedente de Panamá para transformarla aquí y venderla como crack .

Las penas más elevadas fueron para Alfonso Gómez Pérez, José Agüero Quesada y Julio Romero Rodríguez, los tres a 18 años.

En tanto, a Jhonny Romero Rodríguez (hermano de Julio) y Marcelo Solórzano Rodríguez, les impusieron 16 años. A Carlos Jiménez, 12 años y a Henry Rojas Madrigal y José Valverde Mena, 10 años.

En el caso de Valverde, también deberá cumplir con tres meses de trabajo comunitario, informó ayer el Departamento de Prensa y Comunicación del Poder Judicial.

Otros tres imputados, de apellidos Aragón, Esquivel y Chacón, resultaron absueltos por dudas, según determinaron los jueces Karol Delgado, Reinaldo Araya y Enrique Calvo.

El 26 de marzo del 2013, la PCD allanó está casa en barrio San Jorge, en Paso Canoas, propiedad de uno de los sujetos condenados, de apellido Romero, señalado como encargado de pasar la droga por la frontera. | ARCHIVO LN.
El 26 de marzo del 2013, la PCD allanó está casa en barrio San Jorge, en Paso Canoas, propiedad de uno de los sujetos condenados, de apellido Romero, señalado como encargado de pasar la droga por la frontera. | ARCHIVO LN.

Antecedente. La investigación de este caso arrancó el 10 de abril del 2012, cuando la Policía de Control de Drogas (PCD) recibió informes sobre una organización que introducía droga desde Panamá, por el puesto fronterizo de Paso Canoas. Luego la procesaba y la vendía como crack en la zona sur, así como en diversos cantones de San José.

Tras identificar a los miembros del grupo, los policías hicieron seguimientos y determinaron que el estupefaciente era transportado en pequeñas cantidades a través de autobuses y como carros livianos.

Según las autoridades antidrogas, un primer golpe a esta banda fue propinado el 8 de agosto del 2012, en un retén en Bahía Ballena de Osa, Puntarenas. En esa ocasión se detuvo a dos de los sujetos ahora condenados en un vehículo donde se hallaron $17.440 en efectivo, un pago por la venta de cocaína.

Luego, el 29 de agosto de ese mismo año, arrestaron a otro de los sentenciados en Palmar Sur (cantón de Osa) con un kilo de cocaína.

Posteriormente, el 28 de diciembre del 2012, en la frontera con Panamá, la Policía atrapó un microbús de transporte de turismo con 109 kilos de cocaína ocultos en un doble piso. En esa ocasión fueron apresados otros dos de los hombres sentenciados ayer.

Finalmente, el 11 de enero del 2013 , en Abrojo, cantón de Corredores, se localizó un automóvil con 10 kilos de cocaína y hubo otras dos detenciones.

Sin embargo, fue hasta el 27 de marzo del año pasado que las autoridades realizaron seis allanamientos en diversos sitios de Puntarenas, San José y Heredia para recabar más elementos probatorios para acusar a los implicados.

En esa ocasión se detuvo a uno de los hermanos Romero, señalado por las autoridades del Ministerio de Seguridad Pública como el líder de la organización. A este hombre se le atribuyó ser el encargado de conseguir la droga en Panamá para luego meterla a suelo tico.

A todos los condenados les dictaron prisión preventiva en tanto las condenas quedan en firme.