Por: Hulda Miranda P. y Óscar Rodríguez 17 octubre, 2015

Nuevamente, los magistrados de la Sala Constitucional tendrán de debatir si el ingreso de aeronaves militares extranjeras viola o no la soberanía del país aunque no sean artilladas.

Es tribunal está estudiando un recurso de amparo interpuesto por un ciudadano de apellido Salazar luego de que, el pasado 20 de setiembre, cinco helicópteros no artillados del Ejército de Estados Unidos sobrevolaron la zona norte y el Caribe y luego aterrizaron.

El ingreso de esas naves fue autorizado solo por Aviación Civil, y no por el Congreso.

El 23 de setiembre la Sala acogió el recurso para estudio y le pidió un informe al Ministerio de Seguridad, a la Dirección General de Aviación Civil y al presidente de la Asamblea Legislativa, Rafael Ortiz.

Aviación Civil respondió que el permiso se basó en el Tratado Marítimo Bilateral, que permite el patrullaje conjunto con EE. UU. contra el narcotráfico.

¿Cambio? La Sala IV deberá decidir si reafirma el criterio que ha tenido en este tema, luego de que, en mayo del 2013, durante una visita a Costa Rica del presidente estadounidense Barack Obama, naves Black Hawk sobrevolaron el suelo nacional.

En ese momento, un ciudadano de apellido Quirós también cuestionó la legalidad del permiso otorgado por la Dirección de Aviación Civil.

Esto, en razón de que el artículo 121 de la Constitución Política delega en los diputados la potestad de permitir “el ingreso de tropas extranjeras al territorio nacional y para la permanencia de naves de guerra en puertos y aeropuertos”.

En el fallo, los magistrados concluyeron que Aviación Civil “lesionó el derecho a la paz del pueblo costarricense al autorizar el ingreso a territorio nacional y espacio aéreo nacional, de las aeronaves militares que venían a darle seguridad a la comitiva que acompañó al presidente Barack Obama”.

Además, la resolución ordenó a las autoridades de Aviación Civil abstenerse de volver a incurrir en esa conducta.