Cargamento de marihuana comprimida procedente de Jamaica iba en lancha rápida con bandera costarricense

Por: Hugo Solano 25 mayo, 2014

Después de una acción policial que inició hace una semana, este domingo 25 de mayo arribaron al país tres costarricenses y un nicaragüense sospechosos de transportar un cargamento de marihuana comprimida de 1.700 kilos.

Los sujetos fueron aprehendidos en aguas internacionales el domingo pasado por la patrullera USCGC Bear, perteneciente a la guardia costera estadounidense, bajo una coordinación con el Servicio Nacional de Guardacostas.

Fueron identificados como de apellidos Cortés, Thomas y Alvarado, todos oriundos de la provincia de Limón, los cuales viajaban a bordo de una lancha rápida con el nombre "Tuker", sin matrícula, pero con bandera costarricense. Cortés había salido meses atrás de la cárcel de Sandoval, en Pococí.

También resultó aprehendido un nicaragüense de apellido González que viajaba con los costarricenses.

Los detenidos quedarán a la orden de la Fiscalía de Limón, donde se resolverá en las próximas horas su situación jurídica.
Los detenidos quedarán a la orden de la Fiscalía de Limón, donde se resolverá en las próximas horas su situación jurídica.

Tras una minuciosa inspección de la nave, las autoridades estadounidenses en coordinación con las costarricenses, encontraron a bordo 1.700 kilogramos de marihuana comprimida, cuyo origen se presume podría ser Jamaica.

La nave estadounidense entregó los detenidos a las 10 a. m. de este domingo a agentes de la Policía de Control de Drogas (PCD), quienes viajaron hasta un punto del Mar Caribe, a bordo de una embarcación del servicio Guardacostas de Costa Rica. Desde ahí trasladaron a puerto a los detenidos y una muestra de siete kilos de la droga, a fin de que sean procesados en nuestro país, ya que la bandera de la lancha era tica y la mayoría de sus tripulantes.

Los cuatro detenidos fueron remitidos a las celdas judiciales con el propósito de presentarlos este lunes ante la fiscalía de Limón, instancia judicial que podría procesarlos por el delito de tráfico internacional de drogas, con penas entre los 8 y 20 años de cárcel.