Instalaciones con astillero, estación de combustible y bodegas están en desuso desde que Guardacostas las asumió

Por: Carlos Arguedas C. 13 octubre, 2015

Portete, Limón. Las preguntas sin respuesta chocan, como las olas, contra los muelles abandonados de un complejo portuario de bahía Portete que cada día levanta más sospechas entre diputados, Fuerza Pública y policía antinarcóticos.

En el lugar hay un astillero. Allí fabricaban un bote, de unos 10 metros de largo, con fibra de vidrio | ALONSO TENORIO
En el lugar hay un astillero. Allí fabricaban un bote, de unos 10 metros de largo, con fibra de vidrio | ALONSO TENORIO

Basta con observar las instalaciones para imaginar que, durante meses, a ese discreto sitio a dos km de los enormes muelles de Japdeva en Moín ingresaron decenas de vagonetas para sacar material y para dejar miles de metros cúbicos de piedra de río.

También es obvio que grúas, pipas con cemento y decenas de trabajadores participaron en la construcción de un enclave de unos 22.000 m² de superficie, que ocupa una parte de la zona marítimo-terrestre administrada por la Municipalidad de Limón.

No obstante, las autoridades todavía no logran que alguien les explique cómo una obra de tal magnitud fue levantada sin ningún permiso y sin que se conozca, con claridad, cuál fue su costo, quién la financió y para dónde se fueron sus usuarios.

Aunque está a la vista de todo el que ingrese a bahía Portete, este complejo muellero pasó desapercibido ante los controles municipales. Ahora, está bajo la supervisión del Servicio Nacional de Guardacostas. Dos de sus embarcaciones aparecen ancladas en el atracadero principal, el cual es de cemento, mide 60 metros y tiene techo. | ALONSO TENORIO
Aunque está a la vista de todo el que ingrese a bahía Portete, este complejo muellero pasó desapercibido ante los controles municipales. Ahora, está bajo la supervisión del Servicio Nacional de Guardacostas. Dos de sus embarcaciones aparecen ancladas en el atracadero principal, el cual es de cemento, mide 60 metros y tiene techo. | ALONSO TENORIO

El país supo sobre este complejo el pasado 18 de agosto, cuando la Policía allanó el lugar como parte de una investigación por el delito de usurpación de terrenos de dominio público.

Por el caso, la Fiscalía abrió una causa contra seis personas, entre ellas al empresario Gilbert Bell Fernández, conocido como Macho Coca, quien fuera detenido el jueves anterior por su supuesto nexo con una red de tráfico hormiga de droga.

Esas mismas instalaciones fueron usadas, el 18 de noviembre del 2014, por una organización narco para atracar una lancha con 318 kilos de marihuana comprimida, procedente de Jamaica.

La Policía intentó detener a los tripulantes de la nave. Sin embargo, los agentes perdieron valiosos minutos tratando de superar la tapia perimetral que protege los muelles ilegales y, al final, solo encontraron el cargamento, valorado en ¢500 millones.

infografia
Amplias instalaciones. El polémico complejo portuario de bahía Portete cuenta con un muelle techado de 60 metros de largo, construido en el lecho marino, para lo cual requería permisos ambientales. Tiene capacidad para recibir lanchas de mediano tamaño.

En un recorrido realizado por La Nación , se constató que en el lugar hay otros seis embarcaderos distribuidos a lo largo de la bahía para lanchas más pequeñas.

Se observaron cerca de 10 edificaciones. Algunas son casas antiguas, pero otras son inmuebles modernos, adecuados con oficinas, habitaciones, cocina y servicio de televisión con cable.

También llaman la atención siete bodegas de cemento con techo reforzado y puertas de hierro. Una tiene estantes diseñados para objetos de peso.

Además hay un taller mecánico, fábrica de hielo, estación de combustible y un astillero.

El terreno, bordeado por tapias, tiene al menos cinco entradas con portones fabricados con láminas de hierro. Algunas cuentan con cámaras de seguridad.

Los diputados de la Comisión Permanente Especial de Seguridad y Narcotráfico del Congreso constataron que estas obras se hicieron sin permisos.

Así lo concluyeron luego de que, días atrás, el propio alcalde de Limón, Néstor Mattis, les manifestara en una comparecencia que no supo sobre ese complejo hasta el 4 de diciembre del 2014, gracias a una denuncia del Ministerio de Seguridad Pública.

Mattis dijo a los congresistas que nunca observó nada, pues tiene 14 años de no visitar Portete pese a estar junto a la transitada vía que lleva a los puertos de Moín. Agregó que inspectores municipales fueron, en enero, a clausurar los muelles, pero no encontraron al dueño y, por tanto, no pudieron notificar a nadie.

En esa misma audiencia, Gilbert Bell afirmó a los diputados que la inversión en esos muelles no llega a ¢50 millones.

En desuso. El presidente Luis Guillermo Solís accedió a reabrir temporalmente el complejo bajo la supervisión del Servicio Nacional de Guardacostas (SNG), a pedido de pescadores de Limón que alegaron no tener otro sitio para descargar su mercadería.

No obstante, La Nación comprobó que las instalaciones están en desuso. Mientras, en otro sector de Portete operan de 10 a 15 pequeños pescadores, como Leslie Dixon Dixon, de 71 años, quien dijo que por día pueden pescar entre 20 a 30 kilos. “Aquí trabajamos para la subsistencia”.

El 24 de setiembre, Anita Mc Donald, directiva del Instituto Costarricense de Pesca y Acuicultura (Incopesca), dijo ante la Comisión de Narcotráfico, que en agosto en Portete fueron descargadas 60 toneladas de pescado.