Autoridades estadounidenses lo requieren por sospechas de narcotráfico

Por: Carlos Arguedas C. 2 agosto

Un empresario costarricense fue detenido el pasado viernes en el aeropuerto internacional Óscar Arnulfo Romero, de El Salvador, luego de conocerse una orden de captura internacional para extradición girada por el Gobierno de Estados Unidos.

La captura la efectuaron oficiales de la Oficina Central Nacional (OCN) de la Interpol, cuando el costarricense esperaba en la terminal aérea para tomar un vuelo que lo trajera a nuestro país, confirmó la Policía Nacional Civil (PNC) de El Salvador.

En el año 2008, agentes del OIJ allanaron la casa de Ortega en Paso Canoas y decomisaron vehículos, entre ellos, varios cuadraciclos.
En el año 2008, agentes del OIJ allanaron la casa de Ortega en Paso Canoas y decomisaron vehículos, entre ellos, varios cuadraciclos.

Las autoridades identificaron al tico como de apellidos Ortega Salazar, de 46 años y vecino de Paso Canoas, en el cantón de Corredores, Puntarenas. Esto en la frontera con Panamá.

De acuerdo con la información policial, las autoridades estadounidenses le imputan el delito de "conspiración de fabricación y distribución de cinco kilogramos o más de cocaína, con intención y conocimiento de que sería importada ilegalmente a los Estados Unidos".

Así consta en la orden de captura internacional A-6946/7-2017, emitida el 26 de julio del 2017 por la oficina de Interpol en Washington, Estados Unidos, y distribuida a todas las policías.

La oficina de prensa del Ministerio de Relaciones Exteriores de Costa Rica informó de que el consulado en El Salvador conoció sobre la captura el pasado lunes, por una comunicación que les envió el Juzgado Décimo Cuarto de Paz, de San Salvador.

Los funcionarios diplomáticos no han podido comunicarse con el costarricense debido a que en esa nación centroamericana todas las dependencias gubernamentales están cerradas por las fiestas agostinas.

Este martes un abogado costarricense –cuya identidad no se dio a conocer– y la esposa de Ortega se comunicaron con el consulado en El Salvador para recibir orientación sobre los trámites que deben realizarse para conversar con el detenido, gestión que se espera realizar este jueves.

La Cancillería informó de que en este asunto están interesados en conocer el estado de salud del tico y si requiere de algún tipo de asistencia del consulado.

Líos judiciales

Ortega Salazar es un empresario que tiene fincas dedicadas a la siembra de palma aceitera y, además, se dedica al comercio. En la región sur lo conocen como Chato.

Sin embargo, este hombre registra diversos líos judiciales. Uno de los primeros lo tuvo a los 18 años. El 29 de octubre de 1991, el Juzgado de Instrucción de Corredores le impuso prisión preventiva por el delito de tráfico de drogas, según consta en el voto 3129-92 de la Sala Constitucional al resolver un recurso de habeas corpus. Este miércoles fue imposible conocer el resultado de esta causa.

Este empresario fue noticia el 26 de marzo del 2007, cuando desconocidos lo secuestraron cuando viajaba en un vehículo Toyota Prado, para la finca de su padre, en Llano Bonito de Guaycará, cantón de Golfito. El vehículo Toyota apareció poco después quemado.

El 28 de marzo, Ortega regresó a su casa en barrio San Jorge de Paso Canoas. En aquel momento, Francisco Segura Montero, director del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), dijo que la investigación no tuvo éxito pues la familia no quiso colaborar. En aquel momento se informó de que la familia pagó $2 millones para que liberaran al empresario.

En julio del 2008, agentes del OIJ detuvieron a Ortega, junto a otros cuatro individuos de apellidos Álvarez, Granados, Bedolla y Villarreal, por la presunta relación con el descubrimiento de un cargamento de 74 kilos de cocaína, que estaban escondidos en dos vehículos en un parqueo público a un costado del edificio de la Asamblea Legislativa, en San José.

Al costarricense se le relacionó en el 2008 con el decomiso de 74 kilos de cocaína, la cual escondieron en dos vehículos 'pick-up'.
Al costarricense se le relacionó en el 2008 con el decomiso de 74 kilos de cocaína, la cual escondieron en dos vehículos 'pick-up'.

Las autoridades decomisaron en la casa de Ortega $72.000, así como vehículos, entre ellos, cuadraciclos. La policía atribuyó a la organización el trasladar cocaína desde Panamá hacia México.

Por el anterior caso, el Tribunal de Juicio de Goicoechea condenó el 8 de marzo del 2010 a Ortega a nueve años de cárcel, pero el Tribunal de Casación Penal anuló la pena y ordenó un nuevo juicio, el cual se realizó el 22 de setiembre del 2010 y en el cual Ortega obtuvo una absolutoria.