PCD también decomisó dos carros y más de ¢3 millones

 26 junio, 2014
En el doble forro de este camión iban ocultos más de 200 kilos de cocaína. En otros compatimientos también había droga.
En el doble forro de este camión iban ocultos más de 200 kilos de cocaína. En otros compatimientos también había droga.

Este jueves se capturó a cuatro personas y se les decomisaron 710 kilos de cocaína en el cantón de Carrillo, Guanacaste, en un acción conjunta de la Policía de Control de Drogas del Ministerio de Seguridad y el Departamento Antidrogas de Estados Unidos (DEA). La cifra podría aumentar ya que el operativo policial continuaba a las 6 p. m.

La policía inició los allanamientos a primeras horas en dos viviendas en el poblado costero de Artola, una de ellas situada frente al Pacífico y otra cercana a la escuela de esa comunidad costera.

En la primera casa se ubicaron dos vehículos, un pick up marca Hyundai y una camioneta Mitsubishi.

En el cajón del pick up habían estañones plásticos, un doble forro y otros compoartimientos donde la PCD encontró más de 249 kilos de cocaína. Asimismo, en la camioneta Mitsubishi habían varios sacos en los que aparecieron otros 451 kilos de cocaína.

La Policía también decomisó una escopeta y más de ¢3 millones en efectivo.

En la segunda vivienda se halló una cantidad de dólares aún no especificada.

Al percatarse de la acción policial dos personas intentaron huir, pero fueron capturadas por los agentes policiales. Una mujer de apellido Porras, de 35 años, intentó fugarse al lanzarse del segundo piso de una de las viviendas y un colombiano de apellido Echeverri, de 51 años, trató de escapar por un guindo.

Tres hombres y una mujer quedaron a la orden de la Fiscalía y podrían afrontar penas de hasta 20 años de cárcel.
Tres hombres y una mujer quedaron a la orden de la Fiscalía y podrían afrontar penas de hasta 20 años de cárcel.

Los otros dos detenidos son un colombiano de apellido Sierra, de 35 años, y un tico apellidado Quirós, de 45 años, que cuidaba una de las casas.

El ministro Celso Gamboa dijo que las viviendas funcionaban como especie de bodegas en las que se guardaba droga cuyo destino eran los países de América del Norte.