Sucesos

Culpa a la política y la prisión

Esposa defiende sus bienes

Actualizado el 12 de abril de 1995 a las 11:45 am

Rosa María Soto: "A Ricardo lo mató la sed de poder"

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Esposa defiende sus bienes

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Rosa María Soto Montero
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Rosa María Soto Montero
Con una tranquilidad notable, luego de acontecimientos abruptos en su familia, Rosa María Soto Montero postergó su diaria sesión de ejercicios y se arregló bien para conceder la entrevista pues piensa que la buena apariencia le levanta el ánimo en tiempos difíciles.

En los últimos días, la esposa de Ricardo Alem León ha mantenido largas reuniones con sus abogados ya que está dispuesta a defender no solo su vivienda, sino todos los bienes que garantizarán el futuro de sus tres hijos: Max, de 18 años, quien nació de su primer matrimonio, así como Michelle y Nicole, de 10 y 8 años, respectivamente.

El siguiente es un resumen de la entrevista que concedió ayer, durante casi una hora, a La Nación, en su casa de habitación en Los Angeles de San Rafael de Heredia.

-Usted se ha asesorado con abogados. Qué le han aconsejado respecto a los bienes y al divorcio?

-Ellos me han dicho que guarde cautela y calma. Me aseguran que los niños no van a quedar desprotegidos; en este país se les protege. Son víctimas, mas tienen derechos; eso me ha alentado.

"Sinceramente cuando se vino el asunto, cuando se desenmascaró todo, yo le digo que tuve la fuerza y el coraje de decir y aceptar la realidad, sabiendo que esa Ley de Sicotrópicos incauta todo... pero era todo o salvar la moral de mis hijos. Y no tuve ni un segundo de duda."

-Cómo estaban repartidos los bienes y, en caso de embargo, cómo quedarían la situación?

-El cómo quedaría la situación solo los jueces lo saben, veremos qué pasa con lo tiempo. A nombre de él, a título personal, solo había un carro... dos carros... una motocicleta... cualquier cosa. Lo demás estaba en sociedad conmigo. La parte de él no me importa, pero sí tengo que luchar por la parte de mis hijos.

-Por el momento, cómo se van a mantener?

-Bueno, por el momento el juez dice que aquí sigo viviendo y la compañía sigue funcionando porque él no está para quebrar compañías y que me esté tranquila, que haga uso de todo esto y que serán los tribunales los que decidan.

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-Qué conocimiento tenía usted de las actividades de las empresas y del trabajo de su marido?

-Antes del juicio (por lavado de dólares, por el cual recientemente fue condenado a 12 años de prisión), Ricardo tenía en funcionamiento varias empresas que me constan. Tenía la distribuidora, que era más grande de lo que ahora es, porque estaba creciendo de nuevo, aunque fuera para apantallarme a mí y a todos los demás. Antes era más grande, con un edificio más grande.

"Teníamos la fábrica de pajillas, que efectivamente funcionaba como tal; la oficina de bienes raíces que también funcionaba. Entonces sí había una buena cantidad de empresas en funcionamiento, que es a lo que se refiere este juicio (en el que se condenó a Alem).

"Si hablamaos de ahora, lo único en funcionamiento era la distribuidora, y yo tengo mi negocio aparte porque consideré que era hora de independizarme, tal vez por sexto sentido de las mujeres, porque la relación no iba bien, porque estaba muy deteriorada."

Mientras arreglaba su cabello y apartaba a Tito -el perro de las niñas- de sus piernas, contó que, tras el operativo del jueves 6 de marzo, se siente afligida pero libre porque ya sabe sobre qué terreno pisar.

Intuición

La turbulencia que ha rodeado la vida de Ricardo Alem León. Tuvo, según su esposa, cuatro períodos: su ingreso a la política en 1985 (y sospecha que con el narco), tres años y medio en la prisión, un año de tranquilidad y una vuelta a los dudosos negocios impulsado por el reencuentro con los conocidos en la cárcel.

No obstante, también volvieron los amigos de más altas esferas, cuyos nombres mantendrá en reserva, pero no duda que tarde o temprano podrían ser relacionados con el caso que investiga la policía.

"Yo siento un deber decir que debe haber más preocupación en la elección de diputados. Debe haber otro sistema; tienen que hacer algo", señaló con preocupación.

A su criterio, Ricardo se convirtió en una pieza útil para el narco por su experiencia en finanzas, adquiridas en el mercado negro, donde hizo gran cantidad de transacciones. A su juicio, la política lo introdujo al oscuro mundo y la ambición lo hundió.

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"Yo puedo decir que lo que le acaba de suceder es sed de poder. A Ricardo lo mató la sed de poder", enfatizó.

En los últimos meses, la relación de pareja y la inquietud de su marido aumentó; él se convirtió en un extraño que tenía por mejor compañero el teléfono, puntualiza Rosa María.

"Era increíble. El se encerraba en el walking closet, en el baño. Ya no sabía dónde esconderse para que yo no lo oyera; era tanto lo que tenía que hablar. En la iglesia le tuve que decir: "guarde el celular, aquí hay que tener respeto'", narró.

Pese a muchas revelaciones y sospechas, que atribuye al sexto sentido femenino, Rosa María aseguró, sin alteraciones en su voz, que las limitaciones impuestas por su esposo evitaron descubrir la verdadera razón del cambio de personalidad de él.

Le preguntamos: Qué sintió cuando vio los 15 kilos de cocaína en una bodega de la propiedad?" Y su respuesta fue breve: "Me dieron ganas de vomitar."

Con un evidente optimismo, la mujer, quien aparenta menos de los 38 años que lleva encima, afirma que continuará con su clínica de belleza, se dedicará a sus hijos y no descarta retornar a la universidad para continuar con la carrera de biología.

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