Víctima, de 45 años, fue hallada con ropa interior y debajo de las cobijas

 17 marzo, 2013

Una mujer, de 45 años de edad, apareció sin vida, en ropa interior y cobijada en una cama de madera dentro de su vivienda en barrio Pacuarito de Siquirres, Limón.

Un familiar fue quien la encontró el viernes hacia las 5:20 p. m. Ella fue identificada como María Maritza Gutiérrez Irola.

De acuerdo con la Cruz Roja, la mujer presentaba una fractura con mucho sangrado en la parte posterior de la cabeza.

En el inmueble, había una piedra de gran tamaño cubierta por una sábana. Se presume que esta fue el arma homicida.

Al parecer, el tiempo de muerte de Gutiérrez al momento del hallazgo era de 24 horas.

Según la versión policial, la persona sospechosa de dar muerte a la mujer ingresó por la parte de atrás de la vivienda, ya que una pared de madera estaba rota.

Los agentes judiciales detuvieron en el sitio a uno de los hijos de la mujer, de 20 años, para hacerle algunas preguntas, pero luego fue liberado. Hasta ayer, aún se buscaba al responsable.

Consternados. La muerte de Maritza Gutiérrez enlutó a la comunidad de Pacuarito de Siquirres. Los vecinos estaban asombrados por el hecho. La mujer, al parecer, sería enterrada en Limón.

Rodolfo Estrada, primo de la víctima, la encontró. “A mí se me hizo extraño que ella no llegara a mi casa, en la mañana, como siempre lo hacía”, dijo.

El familiar contó que por eso fue a la casa de ella con otra hermana y estaba cerrada, pero cuando iban a entrar, observaron un agujero en la parte trasera de la vivienda y luego hallaron el cuerpo de la mujer.

Gutiérrez tenía 11 meses de estar viviendo en esa zona, luego de haberse separado de su compañero sentimental con quien vivió 28 años en Limón.

La mujer es madre de cuatro hijos y se fue a vivir a ese nuevo lugar para cuidar una hermana con cáncer terminal, quien falleció hace seis meses.

Esta última le regaló la casa donde apareció sin vida. Gutiérrez asegura que el exmarido la llamó varias veces para amenazarla.

“Maritza era muy casera, le gustaba limpiar, cocinar, iba mucho a la iglesia, venía a mi casa a ver siempre una novela en la tarde. El jueves vino y nos hizo una rica sopa, la pasamos bien el día antes de su muerte.

”Ella se retiró durante los anuncios de la novela para terminar de verla en la casa de ella. Esa fue la última vez que la vimos”, recordó Estrada.

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