Sucesos

‘Yo no soy perro ni gato, soy gente’

Actualizado el 26 de septiembre de 2014 a las 12:00 am

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‘Yo no soy perro ni gato, soy gente’

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Habla poco español, pero a cuentagotas, con duros gestos y el apoyo de su hijo David como intérprete, logra expresar las frustraciones que acumuló tras haber sido sacado del que considera “un buen país” para él y su familia.

“Yo no (soy) perro, no (soy) gato, yo soy gente”, dice tras afirmar que fue tratado sin ninguna consideración, a pesar de que tenía dos décadas de residir aquí.

Sentado en la oficina de su abogado, en barrio Escalante (San José), el oriental Huidong Chen recordó que durante el proceso de deportación, la Dirección Nacional de Migración no le facilitó un intérprete de su idioma natal, el cantonés. Afirmó que se sintió tratado con discriminación.

Chen trabajaba como constructor en China y vino a Costa Rica cuando algunos amigos le contaron que era un buen país.  | PABLO MONTIEL
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Chen trabajaba como constructor en China y vino a Costa Rica cuando algunos amigos le contaron que era un buen país. | PABLO MONTIEL

“Usted chino, ¡jale, jale!”, expresó al referirse a la forma en que lo trataron.

Chen narró que durante los dos meses que estuvo en el Centro de Aprehensión de Extranjeros, en Hatillo, no le dieron pastillas para una gripe.

“¿Por qué? Yo (soy) buena gente. Yo no (hago) problemas”, repetía durante la entrevista.

También contó que no le permitieron despedirse de su familia. “Usted a China. Rápido, rápido”.

Relató que unos policías que lo llevaron fuera del país, hasta Holanda (de donde siguió solo), le dieron un abrigo.

“No agua, no comida, no plata”, recordó.

Por irse sin dinero y sin ropa adicional, Chen durmió sobre cartones mientras estuvo fuera de Costa Rica. Algunos conocidos le brindaron ayuda hasta que llegó su familia a auxiliarlo.

Pese a la situación vivida, el extranjero asegura que desea poner en orden su estado migratorio y seguir viviendo aquí.

“Aquí hay gente buena. Más tranquilo. Bonito. No tengo problemas. Me tratan bien”, manifestó quien ahora espera que el proceso que intentó empezar en el 2012, concluya.

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