Por: Carlos Arguedas C. 3 abril
Una ola de 3.5 metros de alto llegaría a los tribunales. | ANDRÉS GARITA
Una ola de 3.5 metros de alto llegaría a los tribunales. | ANDRÉS GARITA

El edificio de los Tribunales de Puntarenas está agotado. Los funcionarios laboran hacinados. Despachos como la Fiscalía, la Defensa Pública y el Juzgado Contravencional trabajan en locales alquilados.

Ante la crisis, la Corte Plena acordó la construcción de un nuevo edificio que no se ubicará en el centro de la ciudad , debido a los riesgos naturales como una crecida del mar por marejadas o un sunami.

El geólogo Mario Fernández, del programa Preventec, de la Universidad de Costa Rica (UCR), recordó que desde el 2003 científicos del Centro de Investigaciones en Geociencias Marinas (Geomar), de Kiel, Alemania, alertaron de que una ola de 3,5 metros podría pasar de lado a lado sobre la ciudad de Puntarenas.

En caso de ocurrir eso, el agua afectaría el actual edificio de los tribunales y causaría otros trastornos en los servicios públicos.

La Corte supo del riesgo y decidió construir un nuevo complejo judicial en un terreno propio, ubicado entre El Roble y Barranca, cerca de la Costanera.

Ana Eugenia Romero, directora ejecutiva del Poder Judicial, dijo que el inmueble tendrá 6.600 metros² de construcción y un costo de ¢18.000 millones y será financiado con el fideicomiso con el BCR.

La obra se levantará en un lapso de cinco años y la idea es comenzar en este 2017.

La funcionaria calificó de urgente la construcción del edificio en Puntarenas, pues más del 50% de las oficinas judiciales ocupan locales alquilados en esa ciudad.