Despacho otorgó dos meses de plazo a las autoridades estadounidenses para llevarse al sospechoso

Por: Carlos Arguedas C. 10 marzo
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El Tribunal Penal de Heredia ordenó, desde el pasado 7 de febrero, la extradición hacia Estados Unidos del poderoso capo hondureño Wilter Neptaly Blanco Ruiz, capturado el 22 de noviembre pasado al salir de un hostal en Ciudad Cariari, en Belén, Heredia.

Blanco, preso actualmente en Máxima Seguridad del centro penitenciario La Reforma, en Alajuela, es requerido por los estadounidenses pues en esa nación tiene una causa por el delito de "conspiración para poseer, con la intención de distribuir cocaína, según lo prevé el Título 21 del Código de los Estados Unidos", reseña la sentencia 57-2017 del mencionado tribunal.

El despacho judicial, a cargo del juez Guillermo Ampie Bonilla, concedió al gobierno norteamericano un plazo de dos meses para proceder con el traslado de Blanco.

El procurador penal, José Enrique Castro Marín, quien en este proceso representó a los estadounidenses, dijo que el 1.° de marzo el Tribunal Penal de Heredia puso al hondureño a la orden del país requirente, para que defina la hora, el día, el número de vuelo, la aerolínea y el lugar de destino en Estados Unidos.

Castro agregó que, por tratarse de un asunto policial, desconocía cuando se ejecutará el traslado.

Reconocido

Wilter Blanco, de 40 años, es señalado en Honduras como el líder del cartel del Atlántico. Se trata de un individuo con gran poder económico y quien durante años contó entre sus aliados a los jerarcas policiales de su país.

Ese cartel opera desde el 2004 en La Mosquitia (selva tropical de 800.000 hectáreas), pero no fue hasta hace dos años que el Gobierno hondureño inició una cacería en contra de este hombre, pues la Agencia Técnica de Investigación Criminal (ATIC) lo vincula con varios homicidios y el pago de sobornos a policías y políticos.

Las autoridades estiman su fortuna en $300 millones y el año pasado le confiscaron 142 bienes, entre los que hay terrenos, casas, vehículos, lanchas y sociedades.

El periódico estadounidense The New York Times, en un reportaje del 15 de abril del 2016, reveló que Blanco ordenó matar al único policía que se atrevió a seguir sus pasos.

Informes de la Inspectoría General de la Policía de Honduras, redactados en 2009 y 2010 y que permanecieron ocultos hasta que el Times los hizo públicos en abril pasado, revelaron que Blanco pago miles de dólares a directores policiales, quienes "organizaron, ejecutaron y encubrieron" el asesinato, el 8 de diciembre del 2009, del general Julián Arístides González Irías.

Este hombre ingresó de forma ilegal a Costa Rica por la costa Caribe en octubre del año pasado. Estuvo viviendo en una casa en Pocora de Guácimo, Limón, donde lo ubicaron agentes de la Dirección de Inteligencia y Seguridad (DIS).

Luego, cuando Blanco se dio cuenta de que era vigilado, huyó y se hospedó en un hostal en Ciudad Cariari, donde lo detuvieron, pues ya pesaba sobre él una solicitud de extradición de las autoridades norteamericanas.

Intento fallido

En el expediente judicial consta una nota recibida el 13 de diciembre del 2016, en la cual el abogado Carlos Fuentes López, en representación de Blanco, rechazó que se le enviara a Estados Unidos.

En el documento se dice que Wilter Blanco acepta de forma voluntaria ser llevado a Honduras para hacer frente a la justicia de esa nación.

El procurador penal, José Enrique Castro, dijo que esa petición no fue considerada por el juez, debido a que Honduras no se interesó en repatriar a esta persona.

El procurador explicó de que al inicio del proceso Blanco se negó a ser extraditado de forma voluntaria, pero posteriormente ni siquiera apeló la resolución del juez, la cual ya se encuentra firme.