Por: Carlos Láscarez S. 8 febrero, 2014

Minutos antes de las 6 p. m. de ayer, la Fuerza Pública cerró el paso en San Rafael de San Ramón, lugar del mortal atropello. | MARÍA SALAZAR
Minutos antes de las 6 p. m. de ayer, la Fuerza Pública cerró el paso en San Rafael de San Ramón, lugar del mortal atropello. | MARÍA SALAZAR

San Ramón. Tres testigos de un atropello, en donde murieron cinco colegiales, en San Rafael de San Ramón, lloraron al regresar al lugar de la tragedia.

“Con tres de los testigos fue necesario interrumpir la diligencia, dos veces por el sentimiento y llanto que les produjo regresar al sitio donde fallecieron sus excompañeros del Instituto Julio Acosta García”, manifestó Alfonso Ruiz, uno de los abogados de las víctimas.

Los hechos se registraron el 20 de julio del 2011, cuando los estudiantes se encontraban en la vía pública y fueron atropellados por un hombre de apellido Chavarría, a quien se le sigue un juicio por cinco homicidios culposos y cuatro lesiones culposas.

Durante la noche del jueves y todo el día de ayer, ocho testigos fueron entrevistados en la reconstrucción de lo sucedido. Ellos coincidieron en el punto del impacto y la posición en la que quedó el vehículo involucrado.

Así lo confirmó ayer el abogado querellante Alfonso Ruiz.

Previo al procedimiento, el cual fue ordenado por el Tribunal Penal de San Ramón, los sobrevivientes fueron atendidos, durante varias semanas, por psicólogos y trabajadores sociales de la Oficina de Atención y Protección a Víctimas.

Una vez en el lugar, a cada uno de ellos se le pide que explique de forma general y que fije su relato en tres puntos, los cuales serán analizados por expertos en planimetría, informática y el Tribunal.

Durante los días que durará la diligencia policial, se contó con la presencia del imputado de apellido Chavarría, quien ha tomado apuntes y observado, de manera minuciosa, al lado de su defensor.