Ofendida había ahorrado ese dinero para pagar atención médica de su mamá

 14 junio, 2015

Limón. Una tía fue sentenciada a seis años de prisión por saquear las cuentas bancarias de una sobrina, que le dio trabajo.

En total, la mujer sustrajo ¢2,5 millones en un lapso dos meses y una semana, en el 2012.

Así lo determinó el Tribunal de Juicio de Limón, el 21 de mayo, al hallar culpable a Lilliam Hines Thomas, de 44 años, por el delito de hurto agravado en perjuicio de su familiar, de apellido Nezbeth, de 49 años.

Además, deberá pagarle a la ofendida ¢1,1 millones por daño moral y ¢424.000 por perjuicio moral. Mientras la sentencia queda en firme, el Tribunal le impuso seis meses de prisión.

Confianza. La acusación estableció que la tía le saqueó dos cuentas bancarias, donde la ofendida ahorraba dinero, desde hace seis años, para cancelar la atención médica de su madre, quien padece de cáncer.

La sobrina también guardaba fondos para la educación de sus dos hijos y para hacer remodelaciones en su casa.

Los jueces señalaron que las sustracciones ocurrieron entre el 30 de abril y el 6 de julio del 2012, de dos cuentas bancarias.

Según el Tribunal, la sobrina quería ayudar a su tía económicamente, por lo cual la contrató para que le hiciera trabajos domésticos tres veces por semana.

Agregó que como existía mucha confianza entre las familiares, Hines tenía “libre acceso” al armario donde la sobrina guardaba las tarjetas con sus respectivos pines de seguridad.

Detallado. En el juicio revelaron que el primer saqueo ocurrió el 30 de abril del 2012 por un monto de ¢320.000. El 5 de mayo de ese año sacó ¢250.000 y, dos días más tarde, ¢300.000. Según el Tribunal, otros robos se dieron el 8, 22 y 24 de mayo, así como el 24 de junio.

La acusación detalla que el 29 de mayo de ese año, la sobrina se enteró que le habían sustraído sus ahorros, por lo que fue a interponer la denuncia, en compañía de su tía, al Organismo de Investigación Judicial (OIJ) de Limón.

Días después de enterarse de que su familiar sabía sobre los saqueos, la tía hizo ocho nuevas transacciones, según quedó demostrado en el juicio.

Los jueces aseguraron que Hines quedó al descubierto por las cámaras de video de los cajeros automáticos, donde fue grabada a la misma hora y lugar donde se hicieron los retiros.