Sujetó ideó plan para quedarse con los bienes y un hijo, según la Fiscalía

Por: Gustavo Fallas M. 3 agosto
El imputado de apellidos Núñez Mussio está en prisión preventiva desde agosto del 2016, luego de ser detenido por la Policía Judicial.
El imputado de apellidos Núñez Mussio está en prisión preventiva desde agosto del 2016, luego de ser detenido por la Policía Judicial.

El Ministerio Público acusó a un taxista de simular un asalto a la vivienda en la que convivía con su pareja e hijastra con la finalidad de asesinarlas, quedarse con los bienes y con un hijo de cinco meses que tuvo con la mujer.

Así lo señaló la fiscala Edith Morera Rodríguez al iniciar este jueves, en los Tribunales de Heredia, un juicio contra Deivy Núñez Mussio, de 49 años, a quien se le atribuyen los delitos de feminicidio, hurto agravado, homicidio calificado y falso testimonio.

El órgano acusador del Estado señala a Núñez por los asesinatos de Melany Paniagua Vega, de 16 años, y de Angelita Vega Ocampo, de 41 años, quien cinco meses antes de su muerte, había dado a luz a un bebé.

Los hechos ocurrieron el 11 de agosto del 2014 en una casa en Mercedes norte de Heredia, donde él convivió con las fallecidas.

"Al menos un mes previo al 11 de agosto del 2014, el acusado Deivy Núñez Mussio ideó un plan delictivo con la finalidad de acabar con la vida de su compañera sentimental y la de su hijastra, con el objetivo de apropiarse de los bienes y obtener la custodia de su hijo. Dicho plan consistiría en simular un asalto a la vivienda que, como domicilio en común mantenía con las ofendidas, y señalar a los supuestos perpetradores como los responsables de dar muerte a las mismas", afirmó la fiscala en la lectura de la acusación.

De acuerdo con Morera, Núñez perpetró el doble homicidio entre las 5:30 p. m. y 7:30 p. m. de ese 11 de agosto. Para ello utilizó la ayuda un sujeto no identificado por las autoridades.

Fuertes cargos

En la apertura del debate, la fiscala aseveró que Núñez Mussio y Angelita Vega mantuvieron una relación sentimental desde el 2007 al 2014, la cual estuvo marcada por agresiones. Incluso, en tres ocasiones se interpusieron medidas de protección por violencia doméstica.

"La convicencia de la ofendida con el acusado estuvo caracterizada por agresiones constantes, episiodios de agresión física, psicológica, verbal y amenazas reitaradas de acabar con su vida, apoderarse de sus bienes y apropiarse de custodia del hijo en común", dijo la fiscala.

En la misma vivienda donde ocurrió el crimen el 11 de agosto del 2014, fue detenido dos años después Núñez Mussio. | Osvaldo Quesada/Archivo
En la misma vivienda donde ocurrió el crimen el 11 de agosto del 2014, fue detenido dos años después Núñez Mussio. | Osvaldo Quesada/Archivo

Según la representante del Ministerio Público, el día del crimen, Núñez y el sujeto desconocido agredieron de forma sorpresiva a las víctimas cuando estaban en sus respectivos aposentos. Luego las amarraron de pies y manos con gasas de plástico y les envolvieron la cabeza con cinta gruesa para embalar.

"Colocó una cinta adhesiva gris gruesa, rodeando la cabeza de las agraviadas, cubriendo su boca y su nariz, impidiendo de esta forma cumplir con el proceso vital de respirar. Producto del actuar, las ofendidas murieron por asfixia a los pocos minutos", indicó la fiscala.

Agregó que una vez que las dos mujeres murieron, sacaron de la casa tres pantallas, una consola de videojuegos, una computadora portátil, ¢1 millón en efectivo y los celulares de las dos víctimas. Dichos artículos fueron sacados en el vehículo de Angelita Vega, el cual fue abandonado poesteriormente en las cercanías.

"El acusado y el sujeto de identidad desconocida desordenaron internamente la vivienda para aparentar el asalto, luego ese mismo sujeto procedió a amarrar al acusado de pies y manos con gasas plasticas, además de taparle la boca con una cinta adhesiva transparente, distinta a la utilizada para dar muerte a las ofendidas, para que se creyera que había sido victima de los delincuentes", enfatizó la fiscala Morera.

La versión que dio el taxista a la Policía el día de los hechos, es que cuatro encapuchados armados entraron al inmueble a las 5 p. m. y los amordazaron a él y a las dos mujeres para asaltarlos. Sin embargo, él aseveró que logró liberarse y llamar al 9-1-1.

Cuando las autoridades llegaron al sitio, encontraron a Núñez Mussio en la acera y con cinta adhesiva transparente alrededor del cuello, él dijo que los asaltantes aún estaban en la casa, pero al entrar solo encontraron a dos mujeres muertas y toda la casa registrada.

Relato de testigos

La primer testigo en declarar en el juicio fue María de Los Angeles Ocampo Salas, madre de Angelita Vega Ocampo.

Ella indicó al tribunal que, tres días antes su muerte, su hija le había dicho que tenía miedo porque llegó un hermano de Núñez Mussio a la casa de ella para pedir un dinero y como no se lo dio le dijo: "Esto no se queda así".

Eso fue un viernes. Ya para el lunes se enteró por medio de las noticias lo que le había pasado a su hija y nieta.

La madre de la víctima contó que el día del hecho le preguntó a su yerno que si no habría sido su hermano el que provocó el crimen, pero cuando le dijo eso, Núñez reaccionó de forma agresiva.

"Me dijo: vea a ver cómo las entierra, porque no tengo ni un cinco", manifestó Ocampo al tribunal.

También le narró a los jueces que un día su hija le enseñó moretes en la pierna y costillas, producto de golpes que le dio su pareja.

Añadió que al mes de la muerte de su hija, Núñez Mussio se llevó a vivir a una mujer a la casa donde ocurrieron los asesinatos, con la cual se casó y tuvo un niño.

Otro de los testigos que declaró este jueves fue el taxista que trabajaba para Angelita Vega, Fernando Umaña.

Umaña narró que ese 11 de julio fue a la casa de Vega para dejar el taxi a eso de las 3 p. m. Cuando llegó a la casa tocó el pito del vehículo pero nadie salía. Cuando se bajó del carro y se acercó a la vivienda, salió Núñez Mussio en una actitud sospechosa.

"En ese momento salió Deivy. Salió extraño, pálido, bañado en sudor y ofuscado (...). Yo sinceramente pienso que en ese momento estaba pasando algo raro en esa casa. Si yo hubiera llamado a la autoridad hubiera sido otra cosa la situación", lamentó el transportista que laboraba para la víctima.

Asimismo, comentó que en una ocasión habló con Núñez y éste le dijo que "no la mataba (a Vega), por el bebé". Esa conversación en un día en que el imputado estaba enojado, seguramente por una discusión, expresó el testigo.

Deivy Núñez Mussio se encuentra en prisión preventiva desde agosto del 2016, cuando fue detenido por el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) como el sospechoso del doble crimen.

En el inicio del juicio, él se mostró tranquilo y se abstuvo de declarar.

El tribunal está integrado los jueces Mauren Sancho (presidenta), Marvin Cerdas y Eliecer Ramírez.

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