Tribunal anterior absolvió a los dos imputados por mal manejo de prueba

Por: Hugo Solano 21 agosto, 2016
El primero en ser hallado fue el menor de los hermanos, dentro de una buseta. Luego, el padre y el hermano mayor, acuchillados, cerca de donde estaba abandonado este carro de la familia. | CARLOS HERNÁNDEZ /ARCHIVO
El primero en ser hallado fue el menor de los hermanos, dentro de una buseta. Luego, el padre y el hermano mayor, acuchillados, cerca de donde estaba abandonado este carro de la familia. | CARLOS HERNÁNDEZ /ARCHIVO

El Tribunal Penal de San Carlos comenzará mañana un nuevo juicio contra dos hombres de apellidos López y Sándigo, sospechosos de asesinar a un empresario turístico y a dos de sus hijos en La Fortuna de San Carlos, en febrero del 2013.

El debate está programado para realizarse durante dos semanas y contará con la presentación de 22 testigos.

En julio del 2014, dicho Tribunal alegó fallas en la cadena de custodia de la prueba y absolvió de toda pena y responsabilidad a los imputados, por lo que el Ministerio Público apeló el fallo.

El Tribunal de San Ramón, que atiende las apelaciones de San Carlos, declaró con lugar el recurso, anuló la sentencia absolutoria y ordenó el reenvío del caso para un nuevo debate.

Tortura y muerte. Las víctimas fueron Geovanny Soto Ruiz, de 53 años y dos de sus hijos, Mauricio y Emanuel Soto Soto, de 29 y 20 años, respectivamente.

La noche del viernes 8 de febrero del 2013 , la familia se encontraba en su vivienda, en el centro de La Fortuna, cuando unos hombres llegaron a buscar al padre.

Luego, los sujetos se fueron con él y con los dos hijos de Soto hasta el hotel Mountain Paradise, propiedad de la familia y situado en la carretera que une La Fortuna con La Palma.

Ingresaron al inmueble y minutos después salieron todos juntos; después no se les volvió a ver.

La madrugada del 9 de febrero unos vecinos dieron aviso a las autoridades sobre el cuerpo de un joven que se encontraba dentro de una buseta, en el camino que lleva hasta la catarata del río La Fortuna.

La víctima era Emanuel, el menor de los muchachos. Presentaba al menos cuatro balazos.

Horas después fueron hallados en un trillo los cuerpos del padre y de Mauricio, cerca del puente sobre el río Arenal, entre La Fortuna y Monterrey. Ambos habían sido degollados.

El abogado de la familia, Manuel Tuckler, dijo que a la casa de los Soto llegaron tres o cuatro sujetos. Sin embargo, la Policía detuvo solo a dos sospechosos.