Por: Gustavo Fallas M. 1 junio
La madre de los niños, quien es comerciante de productos de belleza, indicó que el año pasado contrató un investigador privado en Nicaragua para saber dónde estaba sus hijos. Ella pidió que no se le divulgara su rostro ni su nombre completo por protección. | MAYELA LÓPEZ.
La madre de los niños, quien es comerciante de productos de belleza, indicó que el año pasado contrató un investigador privado en Nicaragua para saber dónde estaba sus hijos. Ella pidió que no se le divulgara su rostro ni su nombre completo por protección. | MAYELA LÓPEZ.

La Sala IV declaró sin lugar un recurso de amparo que planteó una mujer costarricense contra el Patronato Nacional de la Infancia (PANI), por haber entregrado a sus hijos de 6 y 9 años al padre, quien vive en Managua, Nicaragua.

El Tribunal Constitucional determinó que el Patronato actuó de forma correcta, porque debía cumplir una sentencia que dictó el Juzgado Sexto Distrito de Familia de Managua.

"En el presente asunto se tiene plena e idóneamente acreditado que las actuaciones del Patronato Nacional de la Infancia se han dado en su condición de ente colaborador (autoridad central) en el marco del Convenio de La Haya; y que dicha actuación ha sido garante y oportuna, se encuentra ajustada a Derecho", dice el fallo de la Sala.

El conflicto familiar empezó en mayo del 2016, cuando el padre de los niños (nacidos en Costa Rica) se los llevó de forma ilegal hacia Nicaragua. Posteriormente, la madre, de apellido Pizarro, fue a dicha nación y empezó un proceso de restitución internacional de persona menor de edad.

El 24 de marzo de este año, la jueza a cargo del caso resolvió que los niños deben quedarse con su papá en Nicaragua y que la mamá los puede ir a visitar una vez al mes y una semana en vacaciones.

Ante dicho fallo, la mujer se los trajo de forma ilegal a Costa Rica. El padre volvió al país y presentó una denuncia por sustracción de menores ante el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) y, en consecuencia, el PANI le quitó los niños a Pizarro y se los entregó al papá el 9 de mayo anterior.

Ese fue el último día en que ella los vio y desde entonces se desconoce su paradero. Por esa razón acudió a la Sala Constitucional y solicitó que se le ordenara al PANI la restitución de los pequeños.

"Para este Tribunal lo resuelto y actuado por el Patronato no tiene relación alguna con la libertad personal o integridad de los menores tutelados –extremo que sí ha sido examinado por este Tribunal en los procesos de hábeas corpus–, y más bien lo que la recurrente pretende es que esta Sala funcione como una instancia más en un proceso de restitución internacional de persona menor de edad, y se pronuncie sobre la validez de la sentencia del Juzgado Sexto Distrito de Familia de Managua.

"Tal pretensión es completamente ajena al ámbito de competencia de este Tribunal, ya que admitir la intromisión de esta Sala en asuntos encomendados al Patronato Nacional de la Infancia por disposición expresa de la Constitución, equivaldría a usurpar funciones que no le han sido conferidas. Bajo esta inteligencia, descarta la Sala que se haya producido el agravio reclamado, por lo que procede desestimar el recurso como en efecto se ordena", resolvió la Sala.

En una valoración hecha por una psicóloga del PANI, los niños indicaron que querían estar con su madre y que su padre los golpeaba en la cabeza, cuello y abdomen. Sobre esa situación, el PANI aseguró que remitirá la evaluación a las autoridades de Nicaragua para que se le de seguirmiento a los niños allá.

"Del análisis de los elementos se extrae que se trata principalmente de un conflicto de pareja, en el cual ambos padres se acusan el uno al otro de diversas formar y retienen indebidamente a los niños", indicó el PANI a La Nación a través de un correo electrónico.

Etiquetado como: