Por: Hulda Miranda P. y Óscar Rodríguez 30 agosto, 2013

Un hombre que cumple una condena por violación logró que la Sala IV le ordenara a las autoridades de la cárcel de San Carlos que aligeren la visita íntima de su esposa.

El presidiario se quejó porque, luego de ingresar a la prisión, en febrero de este año, gestionó tanto un encuentro con sus hijos como la visita íntima con su compañera; no obstante, el centro penal le otorgó la primera para el 30 de julio y la segunda para el 27 de noviembre.

El reo consideró que esos plazos eran excesivos y presentó un recurso de amparo, el cual fue declarado con lugar por la Sala Constitucional este jueves.

Sobrepoblación. Las autoridades de la cárcel de San Carlos argumentaron ante la Sala IV que hay una crisis de sobrepoblación que incide en la calendarización de las citas para visitas íntimas y de menores.

Ante eso, los magistrados señalaron que “el administrado no debe soportar las deficiencias de las oficinas administrativas, menos aún, si ello va en detrimento de sus derechos fundamentales”.

La Sala Constitucional ordenó al director del centro penal, Édgar Rodríguez, o a quien estuviese en su lugar, que en un mes se conceda al preso tanto la visita íntima así como la de sus hijos.