12 marzo, 2015

El avanzado estado de putrefacción de un cadáver dificulta a las autoridades judiciales determinar con certeza si se trata del juez Iván Agustín González Cordero, de 48 años.

En esta casa, en Santa Cruz, fue hallado el cuerpo. | CINTHYA BRAN
En esta casa, en Santa Cruz, fue hallado el cuerpo. | CINTHYA BRAN

El cuerpo apareció el martes en la casa del juzgador, en Santa Cruz, Guanacaste.

Los forenses de la Morgue Judicial, en San Joaquín de Flores, Heredia, descartaron fracturas, golpes o heridas de arma blanca o de fuego.

Sin embargo, está pendiente un estudio de fluidos corporales en toxicología, para analizar si hubo envenenamiento, explicó el director del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), Francisco Segura.

El jefe policial agregó que, aunque se presume que se trata de González, se debe realizar un análisis de huellas dactilares.

“Debido al estado de putrefacción, en estos casos se hace una inspección y no exactamente una autopsia”, agregó.

Segura dijo que, de momento, pareciera que no se trató de una muerte violenta, sino que podría ser natural.

Problema de salud. Una hipótesis de las autoridades es que esta persona murió a causa de una enfermedad.

Any González, hermana del juez, contó ayer que él tomaba medicamentos desde hacía años para controlar un problema de presión alta.

La mujer relató que su hermano estuvo del jueves al sábado en la casa de la mamá, en Curridabat, San José, y luego se fue para Santa Cruz.

Como acostumbraba llamar todos los días, la familia se preocupó al no saber más de él.

“Empecé a llamarlo y a ponerle mensajes y no contestaba. Recibí una llamada de un compañero que me dijo que no había llegado a trabajar. Le dije que fuera a la casa y, si tenía que romper las puertas, lo hiciera”, contó Any González.

Ese compañero halló el cuerpo en la vivienda.

Según informó el Poder Judicial, González ingresó a laborar en 1988. Fue letrado de la Sala Tercera y su último cargo era de juez de Apelación.

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