Víctima fue una universitaria de 22 años, quien fue ultrajada tres veces

 19 febrero, 2015
La mujer fue abordada por el policía la noche del 21 de febrero del 2010, cerca de la delegación de Mata Redonda, San José. En esa caseta trabajaba el condenado el día del hecho. | ARCHIVO LN
La mujer fue abordada por el policía la noche del 21 de febrero del 2010, cerca de la delegación de Mata Redonda, San José. En esa caseta trabajaba el condenado el día del hecho. | ARCHIVO LN

El Poder Judicial tardó cinco años en condenar a un oficial de la Fuerza Pública, a quien ayer le impusieron 42 años de prisión por violar tres veces a una joven universitaria.

La pena fue dictada por el Tribunal Penal de Juicio de Pavas contra el oficial Mauricio Castrillo Quesada, de 37 años, para quien rigen seis meses de prisión preventiva, mientras la sentencia queda en firme.

Los jueces Gregorio José Briglia Peralta, Alejandra Valenciano Chinchilla y Pablo Alvarado Cascante aceptaron la demanda que por daño moral presentó la víctima y, por tanto, condenaron al Estado y a Castrillo a que, de manera solidaria, paguen a la afectada ¢30 millones.

Hecho. El caso que se juzgó ocurrió el 21 de febrero del 2010 a eso de las 9 p. m., en una calle detrás del edificio del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), en Sabana Norte, San José.

En aquella ocasión, el oficial abordó, con otro compañero, a una pareja que conversaba fuera de un automóvil cerca de la caseta de la Fuerza Pública de Mata Redonda, donde estaba asignado Castrillo.

Un oficial se llevó al hombre para la caseta y Castrillo se quedó con la universitaria. El policía revisó el vehículo y encontró un arma de fuego, hecho –según determinó el Tribunal– que le ayudó a intimidar a la mujer para llevarla a esa vía detrás de la sede central del ICE.

Aunque el Ministerio Público acusó de dos delitos de violación, el Tribunal consideró que fueron tres hechos de ultraje, perpetrados en una misma ocasión.

Los padres de la víctima, Hannia Villalobos y Roosevelt Mora, dijeron sentirse satisfechos por la resolución. “Es para seguir creyendo en la justicia. Estoy contenta de que una persona como esa salió de circulación y ya no puede dañar a nadie más”, expresó Villalobos.

La madre de la afectada agregó que a su hija le ha costado mucho rehacer su vida, pero ya se casó y tiene un hijo.

“Ella vive en Estados Unidos; ahora vino para declarar, pero sufre de ataques de ansiedad. Al menos una vez al mes tiene que ir adonde un psicólogo”, dijo.

Javier Vargas, abogado que representó a la familia, aunque lamentó que el Poder Judicial tarde mucho en llevar a juicio estos casos, dijo que la sentencia debe ser un motivo de aliento para que otras víctima de violación se atrevan a denunciar los casos.

Por su parte, Pedro Castro Cabalceta, abogado defensor de Castrillo, señaló que esperará la sentencia integral para determinar si plantea un recurso de apelación. “Creo factible gestionar una reducción en el monto de la pena”, concluyó.