Comportamiento de juzgador provocó que se anulara un fallo por lesiones

Por: David Delgado C. 9 mayo, 2015
Mario Pereira Saborío labora como juez del Tribunal de Flagrancia de Upala. Ayer se le buscó en la oficina, pero no estaba. | ARCHIVO.
Mario Pereira Saborío labora como juez del Tribunal de Flagrancia de Upala. Ayer se le buscó en la oficina, pero no estaba. | ARCHIVO.

El Tribunal de la Inspección Judicial le abrió una causa disciplinaria al juez Mario Pereira Saborío por haberse distraído durante una audiencia al activar en su tableta una popular canción de merengue.

Según informó la oficina de Prensa del Poder Judicial, la sumaria se tramita bajo el expediente N.° 15-000628-0031-IJ, con la cual se espera determinar si el juzgador incurrió en alguna falta mientras laboraba.

El caso se originó durante la declaración de un ofendido ante los jueces en los Tribunales de Upala. Cuando la víctima hablaba sobre la denuncia que interpuso contra su vecino, quien supuestamente le hirió la mano con un machete durante una riña, el juez Pereira reprodujo en su iPad la canción La mujer del pelotero , del merenguero cubano Baby Lores.

Esa distracción, precedida por otras cuatro ocasiones en las que el mismo funcionario estuvo manipulando su tableta electrónica, para un total de 10 minutos, motivó que el Tribunal de Apelación de San Ramón anulara ese debate con fecha 17 de enero del 2014. En este, el vecino acusado fue condenado a un año de prisión por el delito de lesiones graves.

En declaraciones a La Nación, Pereira había explicado que su iPad le permite grabar en directo la audiencia, por lo que no hubo ninguna distracción, pues lo que estaba haciendo era complementar, en video, el proceso judicial.

Sobre lo sucedido con la canción, el juez aseguró que se trató de un “dedazo”, por lo que después apagó el aparato.

Otro caso. En abril, el Tribunal de la Inspección Judicial inició otra causa contra tres jueces que utilizaron sus celulares durante un juicio por narcotráfico, lo que provocó que un Tribunal de Alzada anulara el debate y ordenara la realización de un nuevo proceso.

En esa ocasión, los jueces Francini Quesada Salas, Andrés Mora Quirós y Mariela Villalobos Soto fueron notificados, a principios de marzo, de la apertura de la investigación administrativa en la que se les hizo un traslado de los hechos mencionados.

Según el voto N.° 166-15, del 2 de febrero del 2015, del Tribunal de Apelación de Goicoechea, esos tres juzgadores sacaban sus celulares en diversos momentos del desarrollo del juicio, como en la lectura de la acusación, la declaración de los testigos, la recepción de las pruebas y las conclusiones de los defensores.

El Tribunal consideró que la gran cantidad de distracciones –principalmente de Quesada– incidió en la percepción, análisis y valoración de las pruebas.

El trámite para calificar las faltas administrativas a las que eventualmente se exponen los jueces las califica como gravísimas, graves o leves.

Según esas categorías, las sanciones pueden ser desde una advertencia, una amonestación escrita o una suspensión, hasta la revocatoria del nombramiento.

A partir de la fecha en que el funcionario es notificado, la investigación debe concluir antes de que se cumpla un año.

Al mes siguiente, se debe aplicar la sanción respectiva, según lo establece la Ley Orgánica del Poder Judicial.