Progenitor anuncia que demandará al Poder Judicial y a las jefaturas del OIJ

Por: David Delgado C. 22 mayo, 2015
José Martín Vega, de 50 años, anunció desde su casa en el barrio San Martín, Nicoya, que demandará al Poder Judicial por la muerte de su hijo, Jesús Andrés Vega Zúñiga, en un entrenamiento en el campus de la universidad Earth. Aseguró que, hasta ayer, ni el celular ni la billetera de su hijo había aparecido y en el OIJ no les dan respuestas. | ÁLVARO DUARTE.
José Martín Vega, de 50 años, anunció desde su casa en el barrio San Martín, Nicoya, que demandará al Poder Judicial por la muerte de su hijo, Jesús Andrés Vega Zúñiga, en un entrenamiento en el campus de la universidad Earth. Aseguró que, hasta ayer, ni el celular ni la billetera de su hijo había aparecido y en el OIJ no les dan respuestas. | ÁLVARO DUARTE.

“A mi hijo se lo llevaron por una sacada de clavo de Roelis Reyes Pichardo (jefe de la Unidad de Protección a Víctimas y Testigos) porque los muchachos, hacía una semana, empezaron a mostrar su indiferencia y molestias en como eran tratados.

”Un día antes de irse a la prueba, él le puso un mensaje de texto a mi nuera diciendo: ‘Nos están mandando a los tácticos y me están mandando a mí por pura maldad’”.

Así lo manifestó José Martín Vega, padre del oficial del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) quien perdió la vida al ser arrastrado por una corriente de agua, durante un entrenamiento en montaña en Guácimo, Limón, el 15 de mayo.

El oficial Jesús Andrés Vega Zúñiga, de 26 años, también llamó a su papá porque no quería ir al entrenamiento, pero tenía temor de que no lo nombraran en un puesto en propiedad, al cual deseaba aplicar en junio.

“A él, prácticamente, lo iban a nombrar en Liberia en un puesto como oficial de localización. Estaba obstinado de ese otro puesto por el maltrato que recibía. Él no quería ir a la prueba. Él me llamó y me dijo: ‘Papi, no quiero ir’. Yo le dije: ‘Papi, no vaya, quédese aquí, usted no se va a morir de hambre, y si lo echan, lo echan’”, aseguró el progenitor, desde el barrio San Martín de Nicoya.

Su hijo le reveló que ni siquiera tenía implementos para el entrenamiento, que se realizaría en el campus de la Universidad Earth. “Mi hijo le dijo al jefe que no quería ir, que no tenía los implementos, pero le consiguieron un foco y un machete”, agregó José Martín Vega.

Agentes de Guápiles estuvieron ayer en la oficina de Reyes en San José, pero el OIJ no confirmó si era un allanamiento.

Este mensaje lo envió Zúñiga, por Whatsapp, a su novia Angelica Rosales sobre la práctica a la que lo enviaron a Guácimo. | ÁLVARO DUARTE.
Este mensaje lo envió Zúñiga, por Whatsapp, a su novia Angelica Rosales sobre la práctica a la que lo enviaron a Guácimo. | ÁLVARO DUARTE.

Práctica. En el entrenamiento, que se habría realizado a espaldas del director del OIJ , Francisco Segura, participaron miembros del equipo táctico y Vega.

“Mi hijo pertenecía a la Unidad de Protección de Víctimas y Testigos, él no pertenecía a la unidad táctica. Entonces, él no tenía por qué hacer esa práctica, sus funciones y labores eran de guardaespaldas de testigos amenazados”, manifestó el padre.

No obstante, José Martín Vega asegura que Michael Soto, jefe de la Oficina de Planes y Operaciones (OPO), autorizó que el agente Vega asistiera al curso.

“El pobrecito, temiendo que le cortaran el nombramiento, se fue a la práctica. Me dijo que estaría incomunicado hasta el viernes en la noche, cuando regresaran, porque Roelis había ordenado que les quitaran los celulares. Esto no lo han dicho”, añadió.

Obligados. Varios oficiales, que estuvieron en la práctica, en la cual falleció Zúñiga, se han acercado a la familia para contar los hechos.

“Eran 17 agentes. El río estaba crecido y no había un puente como lo dicen Roelis Reyes Pichardo y Francisco Segura. Les tiraron una cuerda, eran cinco los que estaban del otro lado. Uno de ellos dijo que no pasaran porque la corriente estaba muy fuerte. Ellos andaban con burros, mochila, fatiga y así no se puede nadar. Entonces, tenían miedo, uno de ellos dijo que dieran la vuelta, que no pasaran.

”Otro instructor, que no está bajo investigación, le dijo a mi hijo y los cuatro compañeros: ‘O pasan o pasan, y si no pasan, manada de pendejos, van a ver lo que les va a pasar y se quedan ahí hasta la madrugada’. Los pobrecitos, bajo amenaza, empezaron a pasar y les tiraron un cuerda, ni siquiera una cuerda para asegurarse a la cintura.

“Los muchachos empezaron a pasar, la corriente se llevó a los cinco. Cuatro salieron y fue cuando se dio la alerta de que mi hijo no aparecía. Uno de ellos tiene una lesión en la espalda y a otro tuvieron que operarlo por un golpe en la pierna. Eso tampoco lo han dicho”, narró Vega.

Hasta ayer, la familia no había ni siquiera recibido el celular ni la billetera del agente.

Acciones. El padre critica que ningún jefe del Poder Judicial se le haya acercado por la tragedia. Sin embargo, aseguró que demandará a los jerarcas para que se sienten las responsabilidades.

Mandaron a vacaciones únicamente a Roelis, pero ¿cómo van a hacer una investigación estando otros cuatro jefes ahí? Van a ejercer presión sobre los muchachos. ¿Por qué Francisco Segura no sacó de plano a todos los jefes? La investigación no puede ser veraz y concisa, si ellos están todavía dentro porque son corresponsables de lo que le pasó a mi hijo”, sostuvo. Colaboró Reiner Montero.