La víctima de apellido Navarro fue liberado a cambio de un vehículo y una mensualidad de ¢200.000 por un plazo indefinido

Por: Diego Castillo 6 octubre, 2015
Agentes de la sección de Secuestros del OIJ allanaron varias viviendas en Hatillo, San José.
Agentes de la sección de Secuestros del OIJ allanaron varias viviendas en Hatillo, San José.

Agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) detuvieron a un hombre de apellidos Vargas Monge y a una mujer de apellido Martínez como sospechosos de un secuestro que se realizó el pasado 9 de setiembre en el centro de Hatillo, San José.

La detención se realizó mediante cuatro allanamientos en Hatillo y Alajuelita, en los cuales se detuvo a dos de los cuatro sospechosos de secuestrar a un hombre de apellido Navarro. Al parecer, Martínez, de 21 años, aprovechaba su físico para llamar la atención de las potenciales víctimas, y Vargas, quien es taxista informal, los transportaba.

Según la investigación del OIJ, Navarro fue abordado por una mujer el pasado 9 de setiembre, luego lo llevaron a un búnker en Alajuelita y un día después los sospechosos llamaron a un pariente de la víctima para pedir dinero a cambio de su liberación. A Navarro lo retuvieron hasta el día 12 de setiembre.

Ese día, en apariencia, el hombre fue liberado a cambio de que la familia entregara un vehículo y una mensualidad de ¢200.000 por un plazo indefinido.

Según los investigadores se trata de una nueva modalidad de delito que se está dando en el país, en el que secuestran a personas por las que piden bajas sumas de dinero, pero por lo general siguen pidiendo dinero a través del tiempo.

Los agentes recomiendan a las personas que son víctimas de este tipo de extorsión acercarse al despacho del OIJ más cercano a interponer la denuncia.

En una de las viviendas allanadas se encontró medio kilo de marihuana comprimida, 438 piedras de crack y una cajeta de droga con la que se puede preparar unas 2.000 piedras de crack. En otra de las viviendas se halló un arma de fuego calibre 22.

Los sospechosos fueron remitidos al Ministerio Público para determinar su situación judicial. El caso continúa para lograr la detención de los otros sospechosos.