Jueces la castigaron por no llevarla al hospital pese a que menor tenía graves quemaduras y otras lesiones

Por: Carlos Arguedas C. 16 agosto
Este miércoles comenzó la etapa de conclusiones de un juicio que se sigue contra una mujer, quien figura como sospechosa de la muerte de una niña de 4 años.
Este miércoles comenzó la etapa de conclusiones de un juicio que se sigue contra una mujer, quien figura como sospechosa de la muerte de una niña de 4 años.

Una mujer, identificada como Johanna Calderón Campos, irá ocho años a la cárcel al ser encontrada responsable del delito de abandono de incapaz en perjuicio de una niña de 4 años, que falleció víctima del síndrome del niño agredido.

Así lo determinó este miércoles el Tribunal Penal de Juicio de Desamparados, al finalizar un proceso en que se juzgaron hechos que ocurrieron entre los años 2014 y 2015, en una casa en Jericó de San Miguel de Desamparados.

Inicialmente, la imputada fue acusada por el delito de homicidio calificado por lo cual el Ministerio Público había solicitado 35 años de prisión pues la señalaron como la presunta responsable de propinarle golpes que le causaron la muerte a la menor, el 18 de abril del 2014. Esto debido a una fractura de la base de cráneo, que le generó un paro cardiorrespiratorio.

Sin embargo, al leer el fallo, los jueces anunciaron que habían recalificado el delito de homicidio a abandono de incapaz con resultado muerte, cuya pena va de 6 años a 10 años, según lo establece el artículo 142 del Código Penal. El homicidio es de 20 a 35 años de prisión.

La jueza Angie Padilla Quirós, quien leyó la resolución, dijo que se varió la calificación legal pues durante el debate no se logró obtener prueba que atribuyera a Johanna Calderón "el propinar el golpe que le causó la muerte a la niña (...) no hay videos, fotos, prueba documental de que ella propinó o dio ese golpe a la niña".

Sin embargo, argumentó que sí hay suficientes elementos que evidencian "el descuido y el desamparo físico en que se dejó a la menor ofendida que falleció por el síndrome de niño agredido".

La jueza Padilla garegó: "sí se determina que doña Johanna no veló por la integridad física de la menor. No le brindó los cuidados de atención médica que la menor requería ante las instituciones correspondientes, eso a raíz de quemaduras y heridas que presentaba la menor al momento de su muerte

"Se logra determinar que la menor se quemó con una bolsa de agua caliente y no se llevó a la menor ni al Hospital Nacional de Niños ni a ninguna otra clínica. Se conformó con llevarla a una farmacia, se le lavó en una primera asistencia y una segunda farmacia obtuvo una crema (...) le indicaron la importancia de llevarla al hospital".

El Tribunal que también estuvo integrado por Freddy Sandí Zúñiga, Willy Escalante Quirós, dejó en libertad a la sentenciada pero con medidas cautelares mientras la sentencia adquiere firmeza. Calderón deberá firmar una vez al mes y se le prohibió salir del país.

Deterioro en pocos meses

La víctima en este caso fue una niña hija de una madre adicta a las drogas. El 23 de noviembre del 2013, cuando tenía tres años y ocho meses fue entregada por el Patronato Nacional de la Infancia (PANI) a Johanna Calderón de 52 años, una vecina de Nazareth de Jericó.

Angie Padilla dijo que cuando ella salió de un albergue del PANI se encontraba en buen estado de salud, pues así lo declaró personal de la institución durante el juicio pero que en pocos meses la salud sufrió un deterioro que le provocaron la muerte el 18 de abril del 2014.

"Ese deterioro era evidente para cualquier persona con una inteligencia media y también se evidencia por las lesiones graves que eran visibles y que presentaba la menor ofendida (...) usted faltó al deber de cuidado por la fragilidad y la vulnerabilidad que tienen las personas menor de edad que fue dada en forma provisional por el PANI", dijo la jueza.

Luego manifestó: "tenía la posición de garante. Debía ejecutar acciones para cuidarle la vida, debía impedir que los golpes ocurrieran, que no sufriera daños físico o psicológico y que si los sufría que la llevara para la atendieran"

"No soy mujer agresora"

Johanna Calderón antes de que se dictara la sentencia rechazó durante el debate los cargos que le atribuyó el Ministerio Público.

"No soy una mujer agresora. El 23 de noviembre (del 2013) llegó a mi casa. Nadie me obligó tener a la niña, la quise a pesar de que sabía que era una tía temporal tenía la posibilidad de adopción. Nosotros (pues tiene otros hijos) la aceptamos no somos una familia de agresores y eso está en nuestro perfil.

"Hice todos los reportes al PANI de lo que sucedía. Nunca me escondí no la agredí y dimos los reportes siempre buscando la ayuda del profesional, la llevamos a la playa si había fiestas no le faltó el amor y el cariño. Era una niña especial (...) la llevamos al Ebais pero no la quisieron recibir porque yo no tenía papeles (de la niña). No era nadie no me arreglaron eso, el PANI no me dio los papeles", advirtió.

La mujer insistió que la menor se automutilaba y explicó que el golpe que le produjo la muerte se lo dio en el baño. "Ella se levantó como a las 10 de la noche. Se fue al servicio y se comió la caca. Tuve que bañarla y ella se tiró para atrás y se golpeó con la cerámica del baño", explicó.

Defensa dice que son inventos

La versión que suministró la sentencia fue muy congruente con la versión emitida pocos minutos antes por su abogado defensor Gerardo Calderón Cerdas, quien calificó como inventos todos los cargos hechos por la representante de la Fiscalía durante el debate , Elena Cubero Pérez.

Para el defensor la muerte de la niña se debió a que la menor se autocausaba lesiones y que así lo había denunciado la mujer que la cuidaba desde tiempo antes.

Asimismo, hizo ver que el día de los hechos la niña sufrió problemas respiratorios debido a una congestión y que el fallecimiento se debió a la negligencia del Sistema de Emergencia 9-1-1 y de la Cruz Roja porque se tardaron más de 20 minutos en llegar a atender la llamada de emergencia. La acusada Johanna Calderón dijo que fueron 45 minutos.

Asimismo, Gerardo Calderón calificó como sesgado el dictamen de la Medicatura Forense sobre la causa y forma de muerte de la niña y agregó que tiene muchas falencias.

El defensor dijo que su representada el día de los hechos actuó de una manera mesurada, sin desesperarse.

"Podríamos decir que en el caso de la niña lo que ocurre es una muerte de cuna, una niña que no se comunicaba, su conducta era autista (...)", afirmó el abogado.

Atribuyó esa muerte súbita, a los supuestos padecimientos que la menor sufría.

Al final del juicio, tanto el defensor como la fiscala anunciaron que impugnarán la sentencia.

Información actualizada a las 6:45 p. m. con el dato de la condena.